lunes, 31 de octubre de 2011

Los cuarenta años de Los perros de paja



Por Jaime Perales Contreras

El género de ultraviolencia es un término  que algunas historias del cine adoptaron para clasificar aquellas películas que, de alguna manera, rebasan el margen de tolerancia de una película violenta. La palabra se usa en la novela de Anthony Burgess, Naranja mecánica, y, posteriormente, también se utilizaría en el filme del mismo nombre.
Varios filmes de la década de los setenta son utilizados como ejemplo de esta postura estética. Sin embargo, de todos ellos, tres destacaron, por la particular combinación de violencia y sexo que hubo en ellos.  La propia Naranja mecánica fue uno, el segundo Los perros de paja y el tercero  Deliverance (traducido como Amarga pesadilla).
Algunos más, se dicen que fueron filmes ultraviolentos, pero estos tres son los que más se recuerdan, porque tuvieron en común tres elementos. Primero, la extrema violencia física que hubo en ellos. Segundo, la tensión sexual. Y, por último, la clasificación: Los tres tuvieron, por parte de la censura, la categoría X, (o en español, clasificación D), que era la denominación más extrema que podía  tener un filme en aquella época que no fuera considerado pornográfico. 
En dos de ellos (Naranja mecánica y Los perros de paja) se presenta la violación de una mujer y, en el tercero, Deliverance, la de un hombre.
A cuarenta años del estreno de uno de ellos, Los perros de paja, dirigido por Sam Peckinpah el cine vuelve a hacer una versión actualizada de aquel filme que provocó polémica. No es la primera ocasión que se trata de resucitar un filme de Peckinpah, La huída, protagonizada por Steve McQueen y Ali MacGraw,  en 1972, volvió a cobrar vida en la no muy afortunada versión de 1994, estelarizada por Alec Baldwin y Kim Bassinger.
La primera versión de Los perros de paja fue interpretada por Dustin Hoffman y la actriz inglesa Susan George. La película se filmó en Inglaterra, basada en la novela, de Gordon Williams, con el guión escrito por el propio Peckinpah y David Zelag Goodman. El filme  narra la historia de un profesor de matemáticas que viaja con su pareja a un pueblito inglés ubicado en Cornwall, Inglaterra. Ella, aburrida de la poca atención que tiene de parte de su esposo, empieza a coquetear con los lugareños, los cuales, empiezan a hostigar al matrimonio. La tensión crece hasta desembocar en la violación de Susan George y en las repercusiones, posteriores, que tiene el enfrentamiento entre Hoffman y los hombres que atacaron a su esposa.
Los perros de paja fue severamente criticada de instigar a la  violencia y filmar a la mujer de una manera degradante y abusiva. Sin embargo, fue una de las películas más importantes de Peckinpah y la que, actualmente, se considera un filme clásico de la época y una de las películas que cimentó la reputación del cineasta norteamericano como uno de los mejores directores del siglo XX.
La nueva versión, dirigido por el crítico y director de cine Rod Lurie, y protagonizada por el actor James Marsden, es un respetuoso homenaje al material que proporcionó Peckinpah. La historia tiene ligeros cambios. En la primera era un matemático, en esta un guionista de cine. En la primera fue filmada en Inglaterra, en esta en  Blackwater Mississippi,  Estados Unidos. Aunque la tensión y violencia  en el nuevo filme se conservan, la escena de la violación de Amy (Kate Bosworth) es más corta y mucho menos transgresora, por decirlo así, que en la versión de Peckinpah. Lo que antes atraía al público por ser una película iconoclasta ahora lo ahuyenta. De haber hecho una escena extensa de la violación de una mujer, como ocurre en la primera versión, el filme se hubiera desbarrado, probablemente, a tener una clasificación severa y esto hubiera incurrido en una reducción del público potencial. La clasificación “mayores de 21 años” actualmente es casi un tabú que puede incurrir en el fracaso comercial del filme. Y, curiosamente, en la mayoría de las ocasiones, la escena de un desnudo, siempre es considerada por la censura fílmica con mayor rigor que una de violencia.
Muchos afirman que la película Los perros de paja no hubiera resucitado, en una segunda versión, pero el filme, como se dijo, es un respetuoso homenaje, que sigue, casi de manera rigurosa el guión original hecho por Peckinpah.
Apodado como “Sam el sanguinario”,  las películas de vaqueros fueron los filmes que catapultearon la carrera de Sam Peckinpah, como fue el caso de La pandilla salvaje, entre los que figuraron, entre los  actores mexicanos,  Emilio “El indio” Fernández y Alfonso Arau. Al igual que Los perros de paja, La pandilla salvaje fue una película que tuvo una violencia casi insoportable. No por ello el apodo de Peckinpah.
Sam Peckinpah (1925-1984), el gran cineasta norteamericano, empezó su carrera elaborando guiones para los westerns de televisión de la década de los cincuenta, entre los que destaca La ley del revólver (Gunsmoke). Para muchos, ver uno de los capítulos del ficticio Marshal Dilon, de Dodge City, escrito por Peckinpah, es casi como leer un cuento de Ambrose Bierce, en el cual sobresale un desenlace, en ocasiones trágico, a veces extraño, pero siempre, sin faltar, eso sí, inesperado.

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