jueves, 14 de octubre de 2010

Literal Conversa con la artista Anna Kurtycz

Dentro del marco de las celebraciones del Bicentenario que organizó la Universidad de Rice y en colaboración con el Consulado General de México, se presentó la exhibición de arte de Anna Kurtycz. Compartimos nuestra conversación con Anna.

Rose Mary Salum: En México existe una larga tradición con el grabado. ¿Cómo se inserta a tu obra dentro de esta tradición?

Anna Kurtycz: Efectivamente México cuenta con grandes figuras del grabado. Como artista y como mexicana sus imágenes forman sin duda alguna parte de mi formación. Heredo sobre todo de los grabadores periodísticos, como José Guadalupe Posada, porque mi trabajo está fuertemente relacionado con la memoria y con la búsqueda de dejar huella tanto de los sucesos históricos como de los recuerdos y sucesos de la vida cotidiana. Del grabado comprometido socialmente (que se desarrollo sobre todo a partir de los años cincuenta por el taller de gráfica popular) heredo la idea de que la imagen puede ser un elemento importante de cambio, de reflexión. Tengo igualmente una neta influencia del trabajo de mi padre, el artista Marcos Kurtycz, quien dedicó gran parte de su arte al libro y el material impreso. Los talleres de impresión de libro que desarrollo con niños son pruebas de esa influencia.

RMS: No se puede hablar de una escuela de grabado en México, sin dejar de hacer referencia al maestro José Guadalupe Posada. Veo una influencia de su obra en la tuya. ¿Qué otras influencias has recibido?

AK:Posada fue un magnifico artista y uno no deja de aprender de sus grabados tanto por su capacidad de adaptar la imagen a todo tipo de textos y públicos, como a su valor gráfico, en donde lo blanco y negro se encuentran en equilibrio. En mi trabajo trato de alcanzar esa misma armonía y pertinencia. Al mismo tiempo el trabajo de Posada me influye por su valor histórico. Sus grabados logran retratar una época, preservar su memoria, que es lo que en cierto punto quiero que suceda con las imágenes que produzco y que llamo “placas de memoria”.

RMS:En tus Placas de la memoria el sincretismo de las épocas, cargadas de connotaciones políticas, sociales e históricas conviven con el presente. ¿Cómo surge ese interés y cuál es tu propuesta al hacerlo?

AK:A través de mis placas de memoria, y de las imágenes que imprimo a partir de ellas, busco apropiarme y dar sentido a las contradicciones y complejidad de los lugares y el tiempo que me tocan vivir. Fijar en imágenes los detalles cotidianos en el marco de los eventos históricos me permite rescatarlos del olvido, hacerles homenaje y proponer un dialogo con el que observa; elemento que considero esencial del quehacer de todo artista.


RMS:En los universos que presentas, se percibe un espíritu comunitario pero a la vez silencioso, se ven pocas bocas, hay un ambiente
conglomerado pero sin ruido, comunal pero silencioso. ¿Podrías platicarnos más sobre este tema?

AK:En realidad nunca me había percatado de este hecho. Creo que esas figuras sin boca y silenciosas simbolizan una cierta pasividad que intuyo de parte de la sociedad frente a ciertas situaciones que le toca vivir. Tal vez su existencia dentro de la imagen permite reforzar la presencia de otros individuos, a veces solitarios, que leen y se expresan.

RMS:Hay una perfecta definición de las clases sociales, las costumbres y, de nuevo, la historia ¿Cómo se realiza una creación desde la memoria para que tus piezas tengan su vigencia?

AK:Como decía anteriormente la memoria es un tema que me fascina. Es necesaria como herramienta para saber a donde vamos, para repensar el futuro. En la imagen es además una forma de llevar la narración. Un recuerdo lleva a otro, se traslapa, se clarifica, se confunde y ese recorrido es único para cada uno de nosotros, ligado a nuestras propias experiencias, nuestras representaciones, nuestras ideas y sueños. Como seres humanos compartimos esa capacidad de memoria, pero al mismo tiempo como individuos diferentes, con vivencias distintas, abordamos el recuerdo, y ese recorrido, de manera distinta. Mis grabados proponen al que observa mi propia construcción de memoria y la narración que va con ella a fin de encontrar similitudes y diferencias, elementos de dialogo. Su vigencia esta dada precisamente por ese dialogo.

RMS:Actualmente te encuentras trabajando en un proyecto titulado Northern Frontier. ¿Nos puedes hablar de eso y de otros futuros proyectos?

AK: Frontera Norte es parte de una instalación que será expuesta en Accra (Ghana) en diciembre. La exposición, intitulada “Identidad y Migración”, es uno de los proyectos que mi espacio de creación, Studio Kurtycz, realiza desde hace dos años en Ghana, donde habito. La exposición, en la cual participamos seis artistas (entre ellos mi marido Rudek van der Helm y tres artistas africanos), busca crear una dinámica creativa que involucre los artistas locales y que proponga al publico ghanés obras artísticas de calidad que permitan la reflexión sobre temas que consideramos importantes.

"Me pe succhini wae" woodcut(50 x 70)(2009)


*Primera imagen "Vague souvenir" woodcut(50 x 70)(2009)
*Segunda imagen Anna Kurtycz

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