domingo, 29 de mayo de 2011

Sobre la música en el cine. Entrevista con Lalo Schifrin.


Por

Jaime Perales Contreras.

La  lista de temas musicales que el compositor, director de orquesta y  pianista argentino Lalo Schifrin ha realizado  para el cine y la televisión es variada  e impresionante. Schifrin ha compuesto aproximadamente 200 bandas sonoras entre las cuales muchas de ellas ya son una tradición: Misión Imposible, Mannix, El agente de CIPOL (The Man from U.N.C.L.E), Coogan’s Bluff, Bullit, Dirty Harry, Magnum Force, The Cincinnati Kid, Starsky and Hutch,  Planet of the Apes, Cool Hand Luke, Enter the Dragon, The Amityville Horror, Rush Hour, entre muchísimas otras. Su música también llegó a escucharse diariamente por muchos años  en el noticiero Eyewitness News en Nueva York Su nutrida participación en el cine lo ha hecho ganar cuatro Grammys (con veintiún nominaciones) y en seis ocasiones ha sido nominado para el Oscar de la academia. Además, su nombre se encuentra grabado  en el paseo de la fama en Hollywood. Algunos de los temas que ha compuesto, como Dirty Harry, han sido considerados, de acuerdo a uno de los reseñistas de la música de la película, una mezcla de jazz ácido hecho 25 años antes que este tipo de género musical existiera. El tema fue de gran influencia para series de televisión posteriores que han usado el jazz moderno y la música de  rock Asimismo, un gran número de las películas en las que ha contribuido con sus temas musicales  han lanzado al estrellato, o cimentado la carrera, de actores de la talla de Clint Eastwood, Bruce Lee, Steve McQueen, Charles Bronson, Paul Newman, Jackie Chan, Chris Tucker y Tom Cruise entre muchos otros. En la entrevista con el señor Schifrin, su voz  mesurada y pausada, se asemeja un poco a la de Jorge Luis Borges. No en balde su productora de grabaciones se llama Aleph Records, fundada en 1997 por él mismo, la cual lleva orgullosamente el nombre de una de las ficciones más memorables del escritor argentino y cuyo título simboliza los múltiples géneros musicales y composiciones en que Schifrin ha participado. De familia de artistas, Lalo Schifrin, modesto en sus respuestas, en varias ocasiones, califica su gran talento como de simple suerte.


¿Cómo se inició su carrera musical profesionalmente hablando?

Mi padre tenía una orquesta de cámara. Así empecé a estudiar música. Después me dediqué no sólo a tocar piano, sino también estudié teoría, armonía, fuga, composición, y, finalmente, conseguí una beca para el conservatorio de París. Estuve cuatro años ahí y, cuando volví a Argentina, formé una orquesta de Jazz. En la orquesta tocamos para Quincy Jones, que vino de gira a Argentina. Quincy Jones me escuchó tocar el piano y preguntó ¿Quién hizo estas orquestaciones? Le dije que yo. Jones me dijo: ¿Querés venir a los Estados Unidos? Yo  le contesté ¡Es una broma! Y no era una  broma. Pues aquí estoy.

El director italiano Sergio Leone, según creo, afirmaba que una película puede pasar de mediocre a buena y de buena a excepcional, por la música de la banda sonora. ¿Qué opinión tiene de ello?

La música es como un acto de magia que ayuda a la película. Lo que está pasando en el cine  no es cierto, pero se debe de hacer creíble La música puede ayudar a esa creencia.

De hecho, a la música de cine se le ha comparado con el género de la ópera.

Sí, es verdad. Yo aprendí mucho de la ópera. Mi padre y mi madre me llevaban  a ver ópera. Ahí aprendí a lo que se llama en música contra punto audiovisual

Usted entabló amistad con otro gran jazzista argentino y excelente compositor de música de películas que fue Gato Barbieri? ¿Qué me puede decir de su amistad con Barbieri?

Con Gato perdí contacto hace mucho tiempo. No sé si él sigue haciendo música de películas

Bueno Barbieri  es conocido por El último tango en París.

¡Sí, pero eso fue hace mucho tiempo!

Uno de los temas más memorables en su carrera ha sido indudablemente, el de la serie de televisión Misión imposible. Me parece que su estructura musical es muy particular ¿nos podría comentar algo al respecto?

Simplemente fue una cuestión de suerte, porque el productor y creador de Misión imposible, Bruce Geller,  me dijo que escribiera un tema musical para la serie que tuviera como características mucho vigor, energía y que a su vez fuera memorable. Y así escribí el tema. Bueno, pues  Misión imposible está escrito en un ritmo que no es muy usual. En cada compás hay cuatro tiempos. El vals, por ejemplo, es de 3X4. Las marchas y la música popular como el rock son de 4X4, pero ¡yo lo escribí en 5X4!, un dos, tres, cuatro, cinco.

Es un tema ya clásico
¡Gracias!.

Mannix es otro tema que siempre se nos viene a la mente ¿Tiene algún recuerdo especial de la música para esta serie de televisión?

El mismo productor de Misión imposible, Bruce Geller, me invitó el año siguiente a hacer el tema de la serie de televisión Mannix. Este lo hice de 3X4.

Hay compositores de cine que tienen alguna relación especial con los directores. Por ejemplo, Nino Rota, según se cuenta, se reunía con Federico Fellini y Rota tocaba algunas piezas sueltas en el piano y Fellini escogía el tema antes de haber hecho la película. ¿Usted tiene alguna estructura creativa al hacer un tema de película? ¿Lee el guión antes? ¿Hace el tema antes? ¿O la misma película le inspira el tema?

La misma película me sirve de inspiración.

Uno de mis temas favoritos es la música de la película Dirty Harry. ¿Nos podría comentar algo al respecto de la música de la película y de su amistad con Clint Eastwood?

Tuve  la suerte de trabajar con el director Don Siegel, para Coogan’s Bluff. Clint regresaba de hacer películas de cowboys con Sergio Leone en Italia y Coogan’s Bluff fue la primera película que hice con Clint  y después Don me llamó para hacer Dirty Harry  e hice el tema. Más tarde,  el propio Clint me invitó para hacer la música para el resto de la serie de películas sobre Dirty Harry.

En algunos casos se le ha comparado a usted que tiene alguna influencia de su colega el italiano Ennio Morricone, como por ejemplo Kelly’s Heroes. ¿Qué me podría decir sobre eso?

Ennio y yo somos muy buenos amigos. ¡Yo admiro a Ennio y Ennio me admira a mí!

¿Qué me puede decir del tema de Bullit y de The Cincinnati Kid? ¿Y cómo fue la colaboración que tuvo  con Steve McQueen?

Steve McQueen había venido varias veces a mi oficina. Me vino a ver y me habló de los proyectos de  Bullit y de The Cincinnati Kid. Quería, para las películas, una música muy simple. ¡Algo, por cierto, rarísimo en el medio! Bueno, pues el tema particular de Bullit lo trabajé con Blues Y, en fin a McQueen le gustó mucho.

Usted también compuso un tema excelente para la película Cool-Hand Luke, en la cual actuó Paul Newman, y usted fue nominado para el Oscar de la academia

Sí, es cierto, fui nominado para el Oscar. La película Cool-Hand Luke es una historia muy triste. Una tragedia que ocurre en una prisión. A la música le di un carácter étnico. Se usa en el tema el banjo, la guitarra de doce cuerdas y la armónica. Los instrumentos que se usan en el sur de los Estados Unidos, en su folclore y, al mismo tiempo, le agregué una orquesta sinfónica. Bueno, la música tuvo mucho éxito y me siento muy satisfecho  de ello.

¿Qué me puede decir del tema de Enter the Dragon y de su experiencia de haber conocido a Bruce Lee?

Bruce Lee vivía en Hong-Kong y vino a Estados Unidos para hacer la promoción de Enter the Dragon y Lee quería almorzar conmigo y, bueno, almorzamos y me dijo que él había asimilado la tradición de las artes marciales de la India de los monjes hindúes. Que ellos habían desarrollado una técnica especial de defensa propia porque eran atacados por asesinos y bandidos.  De India pasó a China, con el Kung-Fu, después de China pasó a Corea, con el Tae-Kwon Do y el Shoto-Kan, y de Corea pasó a Japón con el Karate. Pues Bruce Lee me dijo que había estudiado todas esas formas, que las había asimilado y que les había dado su propio estilo a esos 5000 años de tradición de artes marciales. Yo le contesté que yo había hecho lo mismo con la música europea. Yo había estudiado  2000 años de tradición de la música europea y  di mis propias sugerencias a esa tradición musical. Así que le dije que ¡teníamos algo en común!

De hecho en Rush Hour utiliza una variación del tema de Enter the Dragon, para presentar al personaje que interpreta Jackie Chan. ¿Es un homenaje musical?

No sólo es un homenaje mío a Bruce Lee, sino del director  Brett Ratner que vio la película de Lee, muy joven y, por ello, decidió hacerle un homenaje con esa película. Por ello, me contrató para hacer el tema musical de Rush Hour.

¿Hay algún tema de cine que le hubiera gustado a usted hacer?

No.

Recuerdo que leí que Ennio Morricone odiaba al compositor Hugo Montenegro, porque a Montenegro, en ocasiones, le atribuían el tema de El bueno, el malo y el feo. ¿A usted le ha ocurrido eso? ¿Alguna vez le han atribuido un tema de película? ¿O uno de sus temas se lo han atribuido accidentalmente a otro colega?

No, eso no. Yo estoy muy tranquilo con mi música.

Según tengo entendido usted va a lanzar un nuevo álbum musical ¿qué me puede decir de ello?

Sí, es parte de una serie que se llama Encuentro de Jazz con la orquesta sinfónica que salió hace un par de semanas.

¿Cuántos temas de películas y de televisión ha hecho hasta la fecha, aproximadamente?

¡Como doscientos!

¿Usted cree que la música de alguna forma cumple alguna función política?

La música expresa emociones, como el amor, pero en política se convierte en propaganda.

Algo similar, me parece, ocurre con la poesía.

Sí, es cierto.

En un par de años cumplirá 80. ¿Usted tiene algo en mente para celebrar su octogésimo aniversario?

Voy a celebrarlo con mi familia, con todos mis hijos, mis nietos, voy a celebrar mis ochenta años que han sido, realmente, un muy lindo viaje.

jueves, 26 de mayo de 2011

Letters (and poems) To The Editors

Your spring issue about Juarez and the Mexican Border touched me deeply. I am sharing 2 poems here, about Mexico.  One is a lament for Juarez itself, and the other is remembering back to the 3 2-week Easter stays I had in Mexico in the 80s, and how different it was compared to today (not such a violent place).  Our group leader felt in his soul that Mexico would fall to insurgency.  Of course back then the big fear, with the cold war and things happening in El Salvador, is that Mexico would fall to Communism.  If you ask me, what is going on today, is much worse.  I don't know if Literal would consider publshing these in the next issue (or at least the one about Juarez) as "featured poems", or just "letters to the editor".  Anyway, I wanted to share. 
I love your magazine. 
 
Por siempre, 
Miguel Muller 
 

Tears Along The Border (God Save Juarez) 
 
So many tears 
 
along the border 
 
so many deaths 
 
so little order. 
 
So many promises 
 
of so many jobs 
 
so many busses 
 
filled with the mobs. 
 
So little housing 
 
or civil construction 
 
so little law 
 
so much corruption. 
 
No realization 
 
of what can be done 
 
to improve the lifestyle 
 
under the deadly sun. 
 
So little value 
 
for individual life 
 
with law enforcement causing 
 
only more grief and strife. 
 
So many mysteries 
 
of a husband or wife 
 
murdered while survivors' 
 
sadness cuts like a knife. 
 
So many stories 
 
so many just disappear 
 
so little support 
 
so many constantly in fear. 
 
Can Juarez recover 
 
can its people stay alive 
 
something needs to change 
 
for its' spirit to survive. 
 
So many real living people 
 
not just bees in a senseless hive 
 
they deserve a chance to breathe 
 
and flourish 
 
they deserve a chance to soar 
 
and thrive. 
 
 
 
Memories of Mexico 
 
Memories of Mexico 
 
Glorious days in the past 
 
midnight walks through Chapultepec Park 
 
days at Teotihuacan and Ixta-Popo 
 
out past two at the Metro Cathedral 
 
a weeklong stay that went by fast. 
 
 
 
Then to the beach at Puerto Vallarta 
 
Carlos O'Brian's was a party place 
 
shopping and bargaining all over town 
 
cobblestone streets of historic beauty 
 
strolling the sands from hotel to hotel 
 
I will always recall with a smile on my face. 
 
 
 
Our tour leader Mr. Larson 
 
had a very intelligent mind 
 
he knew then Mexico was in trouble 
 
he knew then they would have a rough future 
 
he knew then life would get harder 
 
he was not nieve, frivolous, or blind. 
 
 
 
Now my heart cries for Mexico 
 
to Our Lady of Guadalupe I pray 
 
more and more violence making the news 
 
a 20 year old girl becomes her puebla's sheriff 
 
may Mexico recover like Colombia 
 
AND NOT BE KNOWN BY ITS DRUGS, SOME DAY!! 

sábado, 21 de mayo de 2011

¡Toma la plaza!


Por Juan Manuel Ortiz


Debido al escaso eco que la toma de plazas que se está produciendo por toda la geografía española está teniendo en los medios estadounidenses, la directora de Literal, Rose Mary Salum, y quien escribe hemos tenido la iniciativa de ofrecer a sus lectores desde Madrid un testimonio directo de lo que está sucediendo y que es lo siguiente.
Ante la inminencia de las elecciones autonómicas y municipales que tendrán lugar en todo el territorio nacional el próximo 22 de mayo, Democracia Real Ya , una plataforma ciudadana abierta compuesta por asociaciones, juveniles principalmente, de distintas ideologías y con diferentes objetivos, convocó para el día 15 de mayo a los españoles a una jornada de protesta en las principales ciudades del país con el fin de mostrar públicamente su hartazgo frente la clase política española. Bajo el lema “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, estos grupos esgrimen un puñado de propuestas que buscan el consenso de los desencantados y son presentadas como punto de partida para mejorar la calidad de la democracia y la vida de los ciudadanos. Estas manifestaciones desbordaron las previsiones de los convocantes, quienes las consideraron todo un éxito (acudieron alrededor de 130.000 personas en todo el país) habida cuenta de las reticencias de la población española a salir a la calle para censurar medidas de carácter político o económico. El inesperado alcance de la marcha en Madrid incitó a dicha plataforma a ocupar la Puerta del Sol, punto final del recorrido, buscando aumentar la repercusión de la reivindicación entre la ciudadanía. El inmoderado desalojo en la madrugada del 16 por la policía de un reducido grupo de jóvenes que se habían quedado a dormir en la plaza desató una oleada de indignación en las redes sociales y varios miles de madrileños acudieron a la concentración convocada esa misma tarde y en ese mismo lugar. Quienes acudieron a este llamamiento se constituyeron en asamblea popular y decidieron en una votación a mano alzada ocupar la plaza hasta el próximo domingo 22 de mayo, día de elecciones. Conviene recordar que la Puerta del Sol conserva para el pueblo madrileño, y en general para el español, una enorme carga simbólica como centro neurálgico del viejo Madrid, punto desde el que se empieza a contar los kilómetros de las carreteras radiales que unen la capital con las ciudades más importantes de España y, sobre todo, escenario de importantes eventos de la historia de España: rebelión contra las tropas napoleónicas (magistralmente representada por Goya en “La carga de los mamelucos”), proclamación de la II República Española o, más recientemente, lugar de duelo por las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004. 
Ni las amenazas de desalojo de la Junta Electoral, ni la lluvia torrencial, ni la interesada indiferencia, e incluso desprecio, de los grandes medios de comunicación lograron hacer desistir a los acampados. La reacción de los madrileños contagió inmediatamente al resto de españoles y, como un reguero de pólvora, la movilización se expandió por las conciencias de los españoles y, en la actualidad, en multitud de ciudades, grandes y pequeñas, grupos de ciudadanos han tomado sus plazas centrales. Pero las repercusiones no acaban ahí: jóvenes españoles residentes en las capitales europeas, obligados a marcharse del país para estudiar o trabajar, secundaron estas iniciativas y se concentraron frente a las respectivas Embajadas de España. Y el fenómeno crece, pues siguen llegando adhesiones, esta vez del otro lado del Atlántico: españoles residentes en Santo Domingo, Guatemala, México DF e incluso Nueva York (Washington Square, Manhattan) y Chicago (180 North Michigan Avenue) están manifestándose ante las legaciones diplomáticas y consulares de España. Es más, ciudadanos portugueses e italianos han decidido seguir el ejemplo y han tomado plazas céntricas de Lisboa y Roma.
Como ya ha ocurrido en otros lugares del mundo, tales movilizaciones se realizaron a través de redes sociales (principalmente Twitter,  #acampadasol #spanishrevolution #democraciareal #nolesvotes #yeswecamp, y Facebook, que siguen siendo las protagonistas en calidad de canales de información directa (hay hasta cámaras emplazadas en las plazas que retransmiten 24 horas al día), alternativa a la de los medios tradicionales (“No sigas a los medios: infórmate en Internet”) y basada en los testimonios escritos y audiovisuales de los organizadores y los propios manifestantes, así como de sistema de contacto y cohesión entre todos los participantes. El enorme acierto de los organizadores, jóvenes anónimos, bien formados y decepcionados, ha sido poner en marcha una especie de sistema emergente en el que la iniciativa individual es integrada con toda naturalidad hasta generar un fenómeno social que, como un fractal, se reproduce espontáneamente a una velocidad cada vez mayor.
Esta protesta se produce con motivo de las elecciones autonómicas y municipales que tendrán lugar mañana, pero su finalidad no es influir sobre las votaciones, ni siquiera propugnar la abstención o el voto en blanco. Es un acto totalmente apolítico y asindical que va mucho más allá, puesto que  ha generado un movimiento popular de indignación que trata de modificar un sistema político y una manera de gobernar que se alejan no ya de su idea de democracia, sino también de los propios preceptos constitucionales. La gente concentrada piensa que los partidos políticos se han transformado en organizaciones cuyo objetivo es el lucro de sus miembros y de quienes los financian a través del control del aparato de poder (“Que no, que no nos representan”); que la población ha visto reducido su papel en la gobernación del país a favor de los intereses de las grandes empresas (“Si yo no lo he votado, ¿por qué manda el mercado”); que el bienestar de los ciudadanos ha dejado de ser el fin de la acción política (“¿Por qué tienes un sueldo vitalicio si yo no tengo un sueldo para vivir?”); que el propio sistema evita la rendición de cuentas de la clase política (“Ningún político corrupto en una lista”); que, en definitiva, la situación personal y social en general ha empeorado sin que se observe una reacción política más allá de las denominadas “políticas de comunicación” (“¡No es una crisis, es una estafa!”). 
Todo esto no se explica si no se echa la vista atrás y se constata el claro deterioro experimentado por la democracia española en los últimos años. El bipartidismo imperante no es más que la manifestación política del dominio en la sociedad de una burguesía conservadora que dirige el sector privado (representada por el Partido Popular) y una burguesía progresista que controla el sector público (encabezada por el Partido Socialista Obrero español), cuyo resultado más palpable es un sistema clientelar que excluye sin más a todos aquellos que no participan en él. Así, la lucha política, asentada sobre un aparato propagandístico omnipresente que enfrenta a los ciudadanos entre sí, se ha transformado en una disputa por vincular la riqueza de la nación a uno u otro sector económico, esto es, a uno u otro grupo de la élite social. Resulta además evidente que la razón última de esta erupción de malestar social se encuentra en una crisis económica que está dejando de parecer temporal para convertirse en estructural. En los años 90, con los gobiernos de José María Aznar (Partido Popular), se produjo un auge económico fundamentado en la especulación bursátil e inmobiliaria que no se plasmó en creación de verdadera riqueza e impulsó a los españoles a vivir por encima de sus posibilidades. En la década siguiente, bajo los gabinetes socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero, la situación no cambió hasta que estalló la crisis de las subprimes en Estados Unidos y puso en evidencia la falsedad del crecimiento económico. Desde entonces la brecha entre quienes gozan de los beneficios del paraguas clientelar y quienes se han quedado a la intemperie de la crisis no ha hecho más que crecer, ya que los primeros han logrado mantener su poder adquisitivo a costa de reducir el de los segundos. Como consecuencia, se ha extendido por la sociedad española un preocupante sentimiento de pesimismo y una desoladora certeza de que el futuro no ofrece ninguna expectativa de mejora. Y esto es tanto más grave cuanto que tales impresiones predominan sobre todo entre la juventud, que empieza a ver como única salida la emigración.
La actual crisis, que comenzó en el ámbito financiero y se ha transformado en social y política, ha reducido los ingresos de una buena parte de los ciudadanos europeos, que en muchos países han optado por votar opciones antisistema de extrema derecha y ultranacionalistas. De ahí que la reacción del pueblo español signifique una ráfaga de esperanza, pues no pide menos democracia, sino más, como salida de esta encrucijada histórica que empieza a parecerse demasiado a la de los años 30 del siglo XX.

martes, 17 de mayo de 2011

Dos poemas / Two Poems

By Chip Livingston 


IEMANJA

Hoy nos vestimos de blanco, ahuecamos
calabazas para poner nuestras velas en el rio
y que se las lleve al mar. La Diosa escucha
los tambores, las olas estan bendecidas, y cada uno
de nosotros es renace. Toma esta cadena de plata,
esta salvia de Colorado. Bendice esta tierra
y toda la tierra tocada por la lluvia. Bendice
las mujeres que viajan en botes, hombres
que pescan con sus corazones, bendice
nuestros niños. Toma esta dulce sandía
y divide estas monedas entre los sedientos.
Has que todos los hambrientos coman, has
que todos los que duermen despierten en paz.
Has que toda la tierra sea tocada por la lluvia.

                      
                       ***

Things  Learned in Uruguay -- part 1



My boyfriend speaks good Spanish for an Argentinean.
We are taking mate with his tocayo, who is my best friend
and kind of twin. The sides of a triangle must lean 
together. “Mira vos, es cierto, the yerba here is ground too thin.”
Gabriel’s accent comes from across the river.
L’otro Gabriel cleans out the clogged bombilla,
speaks quickly. “A mira! The Argentine leaves are in chaos.
The water’s too hot. Burns the tea. The throat. La panza.”  
I open a cerveza. “Una Patricia,” aiming for paz.
“Mira vos. Esta bien when you can’t find a Quilmes.”

sábado, 14 de mayo de 2011

CHILE’S BICENTENNIAL AND THE LEGACY OF CHILEAN PRINTMAKER CARLOS HERMOSILLA ÁLVAREZ

By Liliana Hermosilla Rosenthal




Two issues reported recently in the American news involving Chile, my country of birth,  triggered memories of my late uncle Carlos Hermosilla Álvarez, the father of Chilean realist printmaking, and his lifetime commitment to social justice. These issues were the plight of 33 miners trapped underground in northern Chile and the hunger strike onducted by Mapuche Indians.

Carlos was born in 1905 in Valparaiso, Chile. He showed artistic talent at a young age but his studies were interrupted by a serious illness-a bone decalcification due to tuberculosis which cost him a hand and a leg. He perservered and studied on his own while he worked. He won several major art contests in the mid-twenties and was eventually accepted into formal art studies at the University of Chile in Santiago in 1930.

In 1939 after completing his formal studies, he was appointed Professor of Drawing at the University of Playa Ancha in Viña del Mar, Chile, a post he held until his retirement following the military coup led by General Augusto Pinochet in 1973. Uncle Carlos established a program which brought him the love and respect of students, fellow artists, and the general public. In 1947 he married Marina Pinto, a nurse and artist, who was his lifetime companion.

Carlos translated his own pain and suffering into an empathy for others. He was a central figure in the movement to change the focus of Chilean art from subjects which appealed to the country’s elites to a concern for working class people and outsiders. Hundreds of exhibitions of his work, solo and collective, were held in Chile and other Latin American countries during his lifetime as well as in the United States, Canada, Mexico, Germany, France, Spain, Finland and other countries.  During his lifetime, he received approximately 50 honors and prizes for borth his art and his social commitments.

His work included  prints of Chile’s working class: fishermen, construction workers, homemakers, miners and the Mapuche Indians. One of the first known appearancea of Carlos’ work in the United States occurred at the Toledo Museum of Art in 1942 in an exhibition sponsored by authorities in Chile and the United States. The participants were selected from a competition in Santiago, Chile, to commemorate the four hundredth anniversary of the establishment of the nation’s capitol. Carlos’ print was Hombre de la Montaña ( Mountaineer). The exhibition was shown at seven other art venues in the United States and was so successful that it was also sent to Canada from1943-1944..

In New York in the 1940s his work was included in an exhibition of printmakers from every Latin American country in a project which was part of  President Franklin Delano Roosevelt’s Good Neighbor Policy toward Latin America.  The Policy resulted in many cultural exchanges between the United States and Latin American including Chile as an effort to stem the Nazi influence in the continent.

The book which memorialized this exhibition was entitled Portrait of Latin America as Seen by Her Printmakers, published in 1946, and was edited by Anne Haight. Carlos was one of eleven Chilean artists whose works were included in the exhibit and publication.  As a teenager while his family resided in Concepction, he had visited a mine in the southern Chilean city of Lota and he drew upon that experience for the print selected for inclusion. It was entitled Minero Cansado (The Weary Miner). The print was Carlos’way of characterizing the plight of the country’s mine workers. It is obvious from recent events in northern Chile that the danger to these men has not abated since he took up their cause approximately seventy years ago.




In the case of the Mapuche Indians, Carlos sought to bring their humanity to the consciousness of the larger Chilean population. The Mapuche were one of the few Indian tribes in either North or South America who were never conquered by the Spanish. However, they had not been fully integrated into Chilean society during Carlos’ lifetime and that failure persists. Some of their members we recently on a hunger strike to protest the taking of their ancestral lands and their treatment by Chile’s legal system.


Carlos’ depiction of the Mapuche represented his general approach to the subject matter of his printmaking and art. He produced prints of the Chilean working class and outsiders as well as prints of the political, intellectual and artistic elites of Chile, including Gabriela Mistral and Pablo Neruda, the country’s two Nobel Prize winners, both of whom he knew personally.  He produced works of the same spectrum of subjects, the ordinary workers and the elites, in other countries including the United States.

His prints of the Mapuche include a Mapuche youngster, Joven Mapuche, as well as skilled workers like the Mapuche Weaver, Tejedora Mapuche, seen below in full native regalia..

As noted above, Carlos went on to become a much honored and admired man. Hundreds of exhibitions of his work, both solo and group, were held in his native Chile and around the world during his lifetime and continue today. Among the honors he received during his lifetime were awards for his art and for his various social commitments. A partial list is documented on the website of the Sala Carlos Hermosilla named in his honor and located  in Viña del Mar, Chile. (http://www.salacarloshermosilla.com) 

After he left his position following the military coup, Carlos continued his work at his modest home in Viña del Mar, Chile. He also turned his attention to poetry and published numerous books of poetry about many of the same subjects which had engaged his printmaking. His prints and poetry also contributed to the dialogue of the Chilean exile community in the United States and their Chilean counterparts and many of his prints and  his poetry can be found in issues of Literatura chilena, creacion y critica (e.g. Number 7 trimestre 1979) published in Los Angeles, California as well as Araucania de Chile published in France and Spain.

Carlos and his wife Marina Pinto, a nurse and sculptor, opened their home to visitors from throughout the world during these years. Artists, writers, academicians sought him out and he generously gave of his time and his artwork. There are a number of interesting interviews with Carlos in Spanish available for reading. One of the most touching is that of Chilean American Juan A. Epple, Professor of Roman Languages at the University of Oregon, who interviewed Carlos in 1988. Entitled “El Buril y La Memoria,” the inteviewed was published in Simpson 7, 6 Santiago (1994): 86-94.

Carlos sent his work overseas, sometimes surrepticiously, to support members of the exile community as well finally assist the causes for the poor and children which he supported within Chile itself.  My husband Joel Rosenthal and I sponsored exhibitions of his work in Milwaukee and Madison, Wisconsin, in 1975 and 1976, respectively, and sent the proceeds to Carlos. He put the money to good use during the early nd most difficult economic years of the Pinochet government.

Carlos died in 1991 having seen democracy return to his beloved Chile. He was aware that the transition would not be easy and that many would have to pay for their crimes as he expressed in his final letter to me prior to his death. His legacy was enormous. He was one of those rare individuals whose personal life and professional life were one and the same. He never forgot his humble origins. He lived among the ordinary people of Chile, the same people he drew and wrote about with such empathy.

In 2003 the Universidad Playa Ancha in Viña del Mar, Chile, published a work in Spanish edited by Hugo Rivera entitled CARLOS HERMOSILLA; artista ciudadano Adelantado de grabar (CARLOS HERMOSILLA; Visionary Citizen Artist of Printmaking) which contains a hundred pages of his prints as well as historical and critical analyses.

Celebrations were held throughout Chile in 2005 to mark the one hundredth anniversary of his birth. Exhibitions and historical analyses of his work were presented in many cities throughout the country including Santiago, Valparaiso, and Viña del Mar.. Even today there are exhibitions in Chile and other countries including his work as well the sculpture of his late wife Marina Pinto.

My husband and I donated prints from our personal collection of my late Uncle Carlos’ work to a number of requesting institutions in the United States including the Haggerty Museum of Art at Marquette University, Milwaukee, Wisconsin, the Art Museum of the Americas of the Organization of American States, Washington D.C., the Blanton Museum of Art, University of Texas-Austin, Texas, and the Metropolitan Museum & Art Center of Coral Gables, Florida, whose collections are now part of the the Frost Art Museum, Miami, Florida.

Fifty prints of Uncle Carlos are available for viewing online from the University of Essex Latin American Art Collection in England through a loan by Chilean art collector Ruby Reid Thompson. http://www.ueclaa.org/ueclaa.Oneline/Collection.jsp 

The September 21, 2010, issue of the English language paper Santiago Times, José Aylwin, in an article translated from Spanish into English, took note of the two “Wounds of the Bicentennial,” Chile’s celebration of the two hundredth anniversary of its independence from Spain. The plight of the miners and the Mapuche described in Aylwin’s article and recent American news reports indicate that Uncle Carlos’ social concerns of seventy years ago are alive today.

Chile has made enormous strides since my Uncle’s death in 1991. However, the issues that drove his life persist and his commitment to a socially conscious art is as relevant today as it was during his lifetime.

*Liliana Hermosilla Rosenthal was born in Concepción, Chile, and is the niece of Carlos Hermosilla Álvrez. She has resided with her husband,  Attorney Joel Rosenthal, in Milwaukee, Wisconsin, USA since 1971, and is owner of Spanish Language Services. She has translated some of her Uncle’s poetry as well as catalogues for the Milwaukee Art Museum and the Chicago Art Museum. Website: www.spanishlanguageservices.org; E-mail: sls9647709@aol.com


 

sábado, 30 de abril de 2011

Discurso de Ernesto Sábato al recibir el Premio Cervantes



Es el más alto honor de mi vida recibir el Premio Miguel de Cervantes, doblemente honroso por serme entregado de las manos de un hombre que los partidarios de la libertad admiramos y respetamos: Su Majestad don Juan Carlos I, rey de España.

Con su lucidez y su indomable energía, Isabel la Católica quiso que el habla de Castilla, ya consolidada, se convirtiese en el idioma de los vastos territorios que soñaba, en el convencimiento de que sólo la religión y el lenguaje pueden aligar pueblos diferentes. Nebrija, a su lado, trató de fijarla para siempre, porque la lengua castellana estaba "ya tanto en la cumbre, que más se pudiera temer el descendimiento de ella que esperar su subida". El intento era políticamente comprensible, pero los idiomas terminan por rechazar todas las imposiciones, también las imperiales. Y, así, el castellano siguió cambiando, pues, como señaló Wilhelm von Humboldt, una lengua no es un producto cristalizado sino energía en perpetua transformación.De este modo, la vida y sus vicisitudes fueron enriqueciendo y alterando el castellano, tanto en la metrópoli como, a través de descomunales selvas y cordilleras, en el Nuevo Mundo; probando en semejante epopeya su formidable vigor y su invencible resistencia, manteniéndose siempre una en las mutaciones, según esa dialéctica entre la tradición y la renovación que rige los grandes fenómenos culturales.

Conmovedor destino el de este idioma en sus mil años, y revelador del misterio de la Conquista.Porque si únicamente fuera cierto lo que cuenta la Leyenda Negra, los descendientes de las razas subyugadas deberían manifestar hoy su resentimiento. Y no. Dos de los más grandes poetas de nuestro tiempo, Rubén Darío y César Vallejo, con sangre india en sus venas, no sólo escribieron en la lengua de los conquistadores, sino que cantaron a España en poemas memorables. Ésta es la prueba, a través de los significados pero infalibles signos del lenguaje, de que la Conquista fue algo infinitamente más complejo que lo transmitido por aquella leyenda: fue un profundísimo fenómeno que después de medio milenio convirtió en una unidad espiritual a una veintena de naciones de diferentes razas. ¿Cuántos y cuáles imperios produjeron semejante prodigio?

Por este intrincado camino, Cervantes es el antepasado de todos los que hoy escribimos en castellano, sea en España como en las remotas tierras que alguna vez integraron el vasto imperio. Cuando admirables exégetas han indagado El Quijote -uno de los cuales me honra con su amistad y su presencia-, puede parecer un atrevimiento que yo, sin más títulos que el de escritor, pretenda aportar algo a todo lo que se ha dicho. Si lo hago es porque este premio que se me concede lleva el nombre de Cervantes y porque únicamente me referiré al enigma de la ficción; y cada novelista, por modesto que sea, ha tenido la vivencia de ese enigma y puede, quizá, contribuir a desentrañarlo.

Supo Cervantes que escribía una obra trascendente? No, por cierto, cuando comenzó a hacerla. Un ingeniero sabe de antemano lo que llegará a ser el puente que ha calculado en sus planos; pero no se puede calcular una gran ficción, porque no se construye únicamente con las razones de la cabeza, esas que sirven para demostrar teoremas, sino también -y sobre todo- con lo que Pascal llamaba "les raisons du coeur", las incomprensibles y contradictorias verdades del corazón. Dostoievski se propuso escribir un folleto sobre el problema del alcoholismo en Rusia y le salió Crimen y castigo. Cervantes quiso escribir una regocijante parodia de las novelas de caballería y terminó creando una de las más conmovedoras parábolas de la existencia, un patético y melancólico testimonio de la condición humana, un ambiguo mito sobre el choque de las ilusiones con la realidad y de la esencial frustración a que ese choque conduce. Esto no lo sabía al comenzar su empresa, no lo podía saber ni aun con su prodigiosa inteligencia, porque el corazón es inconmensurable con la cabeza: lo fue sabiendo a medida que avanzaba, según los acontecimientos imprevistos y los actores, que iban mucho más allá o en diferentes direcciones de lo preconcebido. Y quizá no lo supo nunca del todo, ni siquiera después de haber dado cima a la gran aventura, como nunca podemos descifrar acabadamente el significado de nuestros propios sueños; porque todas las explicaciones que la razón intenta son impotentes, porque el sueño es irreductible a los puros conceptos, porque el sueño es una ontofanía, una revelación de esa oscura realidad del inconsciente en la única forma en que puede expresarse. De ahí todas las interpretaciones que se dan de un mismo sueño, según la época y las teorías que se utilicen; y de ahí, y por los mismos motivos, las diversas y hasta encontradas lecturas de una ficción profunda como la de El Quijote. Si no fuera más que una sátira de la novela de caballería, no habría perdurado cuando esas narraciones estaban olvidadas y carecían de la menor vigencia. Y tampoco se explicaría por qué esa presunta sátira, además de hacernos reír, nos anuda la garganta. Todos comprendemos que sus aventuras son grotescas y, al mismo tiempo, intuimos que algo tan visible como los molinos de viento constituyen un revelador mito de la condición humana. ¿Qué es, entonces, El Quijote: una simple burla o un símbolo inacabable?

Los personajes protagónicos de una gran ficción son emanaciones, hipóstasis del yo más recóndito del escritor y por eso son inesperados y toman por caminos que el creador no había previsto, o cambian sus atributos según se desarrollan, atributos que van descubriéndose por los actos que ejecutan, a medida que la acción avanza. Nada más sensato que Don Quijote cuando da consejos a Sancho para gobernar la ínsula, y nada más quijotesco que Sancho cuando cree en esa ínsula. El escritor experimentado sabe que este fenómeno es inevitable y que debe ser modestamente acatado, porque es lo que asegura la uténtica vida de sus criaturas. No debe suponerse que por tener existencia en el papel y por ser inventados por el autor carecen de libre albedrío, son títeres con los que el escritor puede hacer lo que quiera. Por el contrario, el artista se siente frente a su propio personaje tan intrigado como ante un ser de carne y hueso, un ser que tiene su propia voluntad y realiza sus propios proyectos. Lo curioso, lo antológicamente motivo de asombro, es que ese personaje es una prolongación del creador, sucediendo como si una parte de su ser fuera testigo de la otra parte, y testigo impotente. Por esto, que a primera vista nos asombra, se comprende cuando tenemos en cuenta que esa emanación no es el resultado de la razón del autor y de su voluntad, sino de motivaciones de su yo más enigmático. Así, también pasa con nuestros sueños, esas ficciones de las que cada uno de nosotros somos autores, como personajes que no han salido, que no podrían haber salido, más que de nosotros mismos y que, no obstante, son de pronto tan desconocidos que hasta nos aterran.

Esta característica de las grandes ficciones es, precisamente, la que las convierte en grandes verdades. De un sueño se puede decir cualquier cosa, menos que sea una mentira.No sabemos, difícilmente alcanzamos a entender el significado último de ese portentoso fenómeno, pero sin duda es la expresión auténtica de un hecho. Mediante aquello que desde antiguo se llamó inspiración, sin proponérselo, el escritor rescata de ese territorio arcaico símbolos y mitos que confieren verdad a sus creaciones y que les darán la perdurabilidad de la especie humana. El espíritu puro produce ideas, pero las ideas cambian, y de ese modo Hegel es superior a Aristóteles, pero el Ulises de Joyce no es superior al Ulises de Homero. Los sueños no progresan: dan verdades inmutables y absolutas.

En una carta a un amigo, Karl Marx manifiesta su perplejidad porque las tragedias de Sófocles seguían conmoviendo, a pesar de ser las sociedades modernas tan fundamentalmente distintas. Pero es que los atributos últimos de la condición humana no sufren las vicisitudes de la historia. La muerte no es histórica, siempre el hombre ha sido mortal y seguirá siéndolo, y así también con otras características que constituyen el fondo metafísico del hombre. Estos atributos últimos son los que alcanzan a descubrir y describir los grandes escritores en sus ficciones. Es precisamente por esto que El Quijote vale para todas las épocas y en cualquier parte del mundo. Cervantes es radicalmente español, hasta el punto que es difícil imaginar que pudiera haber surgido en otra parte; pero, al mismo tiempo, revela y enuncia misterios del alma de todos los hombres. Como decía Kierkegaard, más ahondamos en nuestro corazón, más ahondamos en el corazón de cualquier ser humano.

Esta suerte de complejidades es lo que vuelve imposible juzgar razonablemente la obra máxima de Cervantes. Su mente comenzó planeando un "pasatiempo al pecho melancólico", pero su instinto poético logra, finalmente, levantar de entre las ruinas de su protagonista apaleado, escarnecido y ridiculizado una figura imponente y conmovedora.Y no son los ingeniosos y descreídos bachilleres los que se imponen al lector, sino el destartalado hidalgo con su fe inquebrantable, su candoroso coraje, su heroica ingenuidad.Esto es lo que después o hasta en medio de la risa llena de pronto de lágrimas nuestros ojos.

En el último capítulo, Cervantes le hace renunciar a todas las ilusiones y quimeras. Como escritor, intuyo que escribió esta parte con el alma contrita, oscuramente sintiendo que cometía con su caballero la última y más dolorosa de sus aventuras, obligándolo a morir desquijotado, para felicidad y tranquilidad de los mediocres, de los que aceptan la existencia como es, con la cabeza gacha, cualesquiera sean las renuncias y sordideces.
ara mí, el Cervantes de tantas andanzas en pos de ideales frustrados, dolorosamente se auto contempla y humilla en esa escena final, aceptando el acabamiento de su propia vida con honda amargura. Podría pensarse que aceptaba con resignación cristiana la voluntad de Dios. Pero, ¿por qué Dios no ha de querer a los Quijotes? Me atrevo a pensar que Cervantes amó hasta el final al Caballero de la Triste Figura y que, tímida y lateralmente, desplaza sus ilusiones nada menos que al risible escudero, para que su amargura sea más irónicamente dolorosa.

Y así, Cervantes dio cabo a su grandiosa fantasía. Región desgarrada y ambigua, sede de la perpetua lucha entre la carnalidad y la pureza, entre lo nocturno y lo luminoso, campo de batalla entre las Furias y las olímpicas deidades de la razón, el alma es lo más trágicamente humano. Por el espíritu puro, a través de las matemáticas y la filosofía, el hombre exploró el hermoso universo de las ideas, universo infinito e invulnerable a los poderes destructivos del tiempo; aun las poderosas pirámides de Egipto terminan por ser desfiguradas ante el implacable viento del desierto, pero la pirámide geométrica que es su espíritu permanece eternamente idéntica a sí misma. Mas ese orbe platónico no es la verdadera patria del ser humano: es apenas una nostalgia de lo divino. Su verdadera patria, a la que retorna después de sus periplos ideales, es esa región intermedia del alma, región en que amamos y sufrimos, porque el alma es prisionera de su cuerpo y el cuerpo es lo que nos hace "seres para la muerte". Es allí, en el alma, donde se aparecen los fantasmas del sueño y de la ficción. Los hombres construyen penosamente sus inexplicables fantasías porque están encarnados, porque ansían la eternidad y deben morir, porque desean la perfección y son imperfectos, porque anhelan la pureza y son corruptibles. Por eso escriben ficciones. Un dios no necesita escribirlas. La existencia es trágica por esa esencial dualidad. El hombre podría haber sido feliz como un animal sin conciencia de la muerte o como espíritu puro, no como hombre: desde el momento en que se levantó sobre sus dos pies, inauguró su infelicidad metafísica.

Así, Cervantes escribió El Quijote porque era un simple mortal. Tierno, desamparado, andariego, valiente, quijotesco Miguel de Cervantes Saavedra, el hombre que alguna vez dijo que por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida: ¡qué emoción siento ahora, en el final de mi existencia, al ser protegido por su generosa e innumerable sombra!

viernes, 29 de abril de 2011

Sister Helen Prejean Talks to Literal

Patricia Gras (PBS) and Rose Mary Salum (Literal)  talk to Sister Helen Prejean about death penalty and her work through these years




Filmed and edited by: Christina Rivera
 

lunes, 25 de abril de 2011

Discurso de Gonzalo Rojas al recibir el Cervantes



Ahora que el poeta Gonzalo Rojas se nos ha ido, lo recordamos con este discurso que dio al recibir el Premio Cervantes, pero también con los poemas que publicó en la primera edición de Literal, un otoño del 2004. Para leer los poemas con los que inauguramos la primera entrega de Literal, presionar aquí.





Majestades, señoras y señores:

Discursos van, discursos vienen y no dicen gran cosa.
He medido las páginas. No pasaré de diez con letra grande.Ya Cervantes lo dijo todo en esta lengua de nacer y seguir naciendo desde la meseta hermosa hasta los últimos parajes insulares, de los trópicos a la Antártida, y uno debiera entrar en el callamiento este 23 que no es de abril sino de la respiración del mundo. Porque uno dice aire y dice tiempo con respiro temerario y hasta dice eternidad en español, sílaba y más sílaba, del vagido al velorio, y el prodigio sigue creciendo más allá de toda circunstancia por adversa que sea; más allá por ejemplo de la inmolación y del martirio en esos rápidos que el otro día partieron extrañamente de Alcalá.Ser es crecer y eso lo dijo el sánscrito, de tal suerte que cuando somos más bien crecemos.

Pero no procede la alabanza en esta fecha, sino la confirmación de que vivimos colgados del lenguaje, como dijo Niels Bohr, y ese lenguaje es el que respiramos y vivimos a cada instante, lo mismo en la península que en las cumbres andinas o en la vastedad oceánica, o en las grandes ciudades, de los trópicos a los hielos.

No estoy tan seguro de que el juego dé para tanto en el bellísimo Paraninfo como para decir algo nuevo. No hay nuevo. Apollinaire habló con insistencia de le nouveau al empezar el otro siglo. ¿Qué será le nouveau? Un minuto, y se arruga.

Vivimos tiempo que ni se detiene ni tropieza ni vuelve. Soy hijo de minero del carbón y eso lo dije hace doce años, cuando el Premio Reina Sofía, y está escrito que los verdaderos poetas son de repente, y no basta el oficio. La poesía encarna en uno como por azar. También lo dije allí. Te dan la palabra que no mereces y te pones a balbucear el mundo, imantado como en el amor por el encantamiento y el desollamiento. Lo dijera Cervantes: "yo que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta, la gracia que no quiso darme el cielo."

Me remonto a mi mocedad, a esos diecisiete años que andarán siempre en nosotros, me remonto a mi mocedad con epicentro en la Biblioteca de la calle Vivar en Iquique, naturalmente Ruy Díaz de Vivar. En ese Iquique que vino a ser algo así como mi primer exilio, o más bien mi intraexilio en los bordes del Perú. Ahí me veo leyendo todavía sin parar la colección entera Rivadeneira, donde también Darío aprendió a leer a España en profundidad. Ahí debemos andar todavía entre los altos anaqueles, naciéndonos los unos de los otros: cervantinos, quevedianos, gongóricos, teresianos, ¿por qué no?, a la siga de Juan de Yepes, rey del idioma. Pero no sólo a la siga de la clasicidad áurea, sino también de aquellos otros —los cronistas— que escribieron el Nuevo Mundo en esos mismos días, más allá de los mares, los desiertos, los abismos, cuando el Descubrimiento y más acá del Descubrimiento, cuando la Conquista y el gran minuto colonial, que no fue acaso servidumbre sino proyecto de ser. De ser y de más ser como es la libertad y el ejercicio mismo de la poesía. Ahí me veo también leyendo por primera vez la Revista de Occidente, el diario El Sol de Madrid y el Lorca del Romancero gitano, y a los poetas del 27.
"No hay Dios ni hijo de Dios sin desarrollo", dijo una vez Vallejo, el más grande poeta del Perú, genio del mestizaje como nuestra Mistral o nuestro Rulfo, nuestro Darío o el mismísimo Neruda, cuyo centenario está ardiendo estos días en la Patria Grande de Cervantes que es la lengua. Esa Patria Grande que nos une a todos por sangre y por oxígeno, se entiende, desde el Cid al Quijote y más acá.

Cuando hablo de la amarra entre la Edad de Oro y los Cronistas de Indias, estoy pensando necesariamente en los progenitores de la gran narrativa iberoamericana, los Carpentier, los Rulfo, los Arguedas, los Cortázar por ejemplo, y aún en nuestros poetas visionarios: un Huidobro, una Mistral, un Pablo de Rokha, un Vallejo, un Neruda o un Octavio Paz.
Más claro: no es que seamos únicamente libro, somos también imaginación abierta a las grandes mudanzas, y amor, y libertad al mismo tiempo. Todo eso hablando de niñez y reniñez incesante, de riesgo y de coraje.

Ahí vamos en la apuesta. ¿Qué será el 3004 de nosotros, por ejemplo?, ¿el 4004 qué será? Ahí estará otra vez intacto Cervantes leyendo el parpadeo de la historia en el de las estrellas. Leyendo el mundo y releyéndonos. ¿Qué será de él mismo y por añadidura, si se quiere arbitraria, qué será de nuestro Borges y su Aleph, Neruda y su Residencia, Vallejo y su Trilce, Carpentier y sus Pasos perdidos, Huidobro y su Altazor, Darío y más Darío?

De niño aprendí solo, yo solo, que hay que mirar hacia adelante y también hacia atrás al mismo tiempo y no tenerle miedo al miedo. Porque no se me da la sentencia preciosa del gran Eliot: "Te mostraré el miedo en un puñado de polvo." No es para tanto, nunca es para tanto.
Está escrito que los grandes ríos arrastran la sabiduría; el Bío-Bío por ejemplo, que procede de Buy-Buy, vocablo de los aborígenes para designar a esa inmensidad sonora como el Yang-Tze, o el Orinoco, ese mismo Buy-Buy de mis infancias que el otro Alonso vadeara tantas veces allá por los veintitrés de su mocedad, el caballo andaluz todo sudado. Pinto la figura y paro: el verdadero fundador de Chile es él, inventor de su mito en La Araucana, celebrada por Cervantes en el capítulo vi, mito que aún resuena en el Canto General de Neruda. Ahí va esa octava inmortal que más parece un parte clínico de hoy con fecha y hora exacta:

Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
don Alonso de Ercilla, que el primero,
en un pequeño barco deslastrado,
con sólo diez pasó el Desaguadero
el año cincuenta y ocho entrado
sobre mil y quinientos, por febrero,
a las dos de la tarde, el postrer día
volviendo a la dejada compañía.

Señoras y señores: difícil enhebrar la aguja lúcida para este barbarofonón. La poesía encarna en uno como por azar. Y es que uno no la merece a la palabra. Se la dan porque se la dan. Será cosa de los dioses, pero también del obseso de ser y más ser que anda en el mísero alumbrado que soy yo mismo, ese otro alumbramiento más allá de la madre, de la niñez a la reniñez, del vagido al velorio, y por ahí cosa más de fisiología que de metafísica, más de animal de instante que de loco de eternidad, aunque siempre hice mías unas parcas líneas de Teresa de Ávila, a unos milímetros de Gabriela.

Tengo una grande y determinada determinación de no parar hasta llegar, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabaje lo que trabajare, murmure quien murmurare, siquiera me muera en el camino, siquiera se hunda el Mundo.

Lo que quiero decir es que encima de los ochenta —ya destemporalizado y desespacializado— sigo intacto, creo que sigo intacto, nadando en el oleaje de las pubertades cíclicas, de encantamiento en encantamiento y de desollamiento en desollamiento. Nada me desengaña y el mundo me ha hechizado, sin insistir en la cuerda de Quevedo. Ni en la de Huidobro que nos hizo viejóvenes para siempre. No paso de aprendiz y el seso no me dio para letrado, ni menos para el fulgor encandilante de estar aquí. Pónganse en mi caso, es que no lo merezco, ¿qué lo voy a merecer?

"Alone", un pontifex maximus de la crítica oficial de Chile, cartero o no pericoloso de las honras, me echó fuera del planeta el 48, cuando mi primer libro; ¿cuál sería ese domingo mercurial? "Al paso que van, dijo, las letras nacionales no prometen nada bueno." Epitafio antes de nacer, la vanidad se cura a la intemperie como las grandes heridas, ¡y además mi libro se llamaba La miseria del hombre! Escarnio pide escarnio, y es bueno que a uno le digan no. No, porque lisa y llanamente no, y basta. Mucho sí te encumbra y te envilece. Ah, y otra cosa en esto de escribir y difundir: demórate demorándote todo lo que puedas, ritmo es ocio y sosiego (y eso lo supo Cervantes como nadie), prisa para qué, laudatio para qué, vitrina publicitaria, publicidad vergonzosa para qué. Este oficio es sagrado y no se llega nunca. Claro, uno cree que de repente dice el Mundo, y puede ser, ¿por qué no?, cada diez, cada cinco, cada tres, cada nunca, ¿por qué no? Se escribe y se desescribe, Kafka, Rulfo, Vallejo incomparable. ¡Y Cervantes, mi Dios!

Y algo entonces sobre el aprendiz interminable que soy yo mismo. Escribo cada día al amanecer cuando el duchazo frío me enciende las arteriolas del seso. Siempre me funcionó el crepúsculo matinal; el otro, el vesperal, mucho menos; será cosa de respiro imaginario. Porque de veras soy aire y eso tiene que ver con el océano del gran Golfo de Arauco donde nací, y también con las cumbres de Atacama donde (allá por mis veinte años) los mineros del cobre me enseñaron mucho más que el surrealismo: a descifrar el portento del lenguaje inagotable del murmullo, el centelleo y el parpadeo de las estrellas.

Permítanme aclarar: yo tenía veinte años y estaba ahí estudiando en una facultad de letras de Santiago capital de no sé qué, a unos metros del gran Huidobro a cuya casa solíamos concurrir algunos jóvenes para oxigenarnos. De golpe se me dio el hartazgo. ¿Hartazgo de qué? De nada, como es el hartazgo; en ese asomo al ser que dice Heidegger. Entonces me aparté de todo y me marché a las cumbres de Atacama en búsqueda de mí mismo como son todas las búsquedas o en busca de mi padre muerto, que casi siempre es uno mismo. Además él fue un minero que venía de mineros, de esos mismos nortes. Así, fui a parar al norte, en diálogo amoroso con mujer, una muchacha limpia y mágica de apellido británico, madre del hijo primogénito. Después, ya libre de academias y vanguardias vanguarderas, el viento de esas cumbres me lo dio todo.

Sé que me repito pero qué le voy hacer. Soy la metamorfosis de lo mismo. Y el país longilíneo es para la risa: se lo da todo a sus poetas: la asfixia y el ventarrón de la puna, el sol hasta el desollamiento, lo pedregoso y lo abrupto, ¡y que lo diga la Mistral!, el piedrerío, lo hortelano y la placidez, el sacudón que no cesa y unas veces estalla cataclístico, la fiereza de las aguas largas y diamantinas, los bosques donde vuelan todos los pájaros, ¡esos bosques!, ¡esa hermosura que nos están robando del Este y el Oeste en nombre de la tecnolatría!, lo geológico y lo mágico de más y más abajo donde empieza el Principio, más allá todavía de lo patagónico y lo antártico. El rey Juan Carlos anduvo el otro día por ahí y alcanzó a ver lo diamantino de lo antártico y sus increíbles proyecciones para otros plazos del planeta. Yo también anduve ahí hace unos años y fundé una escuela para niños en La Villa de las Estrellas. Esto vengo a pedir en la gran fecha cervantina: volvamos al reencuentro de los unos y los otros. Volvamos al rehallazgo en la Villa de las Estrellas.

¡Chile: país vivido! Personalmente yo he vivido largo a largo ese país y no por turismo literario, ¡Dios me libre!, sino por locura y, ya de niño, me fui a morar para siempre a cada uno de sus párrafos geológicos y geográficos, de norte a sur. Pero no soy eso que dicen un poeta lárico o telúrico sino más bien un poeta genealógico de mundanidad, que cree en la doble parentela: la sanguínea y la imaginaria. De eso supo Cervantes como ninguno. Así, por ejemplo, si el minero del carbón don Juan Antonio Rojas me engendró en plena juventud en la ventolera seminal de los ocho hijos al cierre de la primera guerra, también me engendró Vallejo y, ¿por qué no?, Quevedo.

Dos animales literarios por portento especial me deslumbraron en el siglo que pasó, tanto o casi tanto como el genio de Alcalá a lo largo de mis niñeces y mis reniñeces, dos adivinos anarcas y mágicos a la vez hasta las medulas desolladas, como hubiera dicho Quevedo (sin esdrújula), dos esquizos prodigiosos que hablaban solos y no es cosa de niños ni de viejos: Ezra Pound, que hablaba solo; Borges, que hablaba solo; Roberto Matta, que sigue hablando solo. Lo incluyo a Matta en la dinastía porque ese sí es un poeta pura sangre, como Juan Rulfo, aunque ninguno de los dos haya escrito nunca un verso. ¡Ese Matta transgresor —roto y pije a la vez, fino y rajado (como se dice en Chile), allendero como yo, partidario de la justicia hasta las últimas consecuencias como el ingenioso hidalgo, defensor de los humillados y ofendidos, los ametrallados y los mutilados, los desaparecidos y los muertos en el plazo pavoroso del 73, ese Matta que sigue dándole buen oxígeno a la especie! En cuanto a Pound, "galimatías y esplendor" —como lo juzgó alguna vez Octavio Paz—, nacido en Idaho donde dicen que crecen las mejores patatas del planeta (potatoes se dice allá); en cuanto a ese clásico único apaleado por loco en nuestro plazo, cuyos Cantares todavía serán leídos más allá del siglo veinticuatro, a ese tal lo vi o lo intraví en Venecia el 99 bajo la llovizna en la prisa del cimitero de San Michele a medio cerrar, porque ya iban a ser las cuatro y el vaporetto cincuenta y dos que sale de San Marcos no espera. Ahí alcancé a ponerle al acostado bajo el mármol alguna rosa y alguna lágrima —¿por qué no?— y a decirle "Arrivederci. Miglior Fabbro: nos vemos".

T.S. Eliot acertó cuando le puso así en la dedicatoria de su Waste Land (La tierra baldía): "Al miglior fabbro." Al mejor hacedor. Ahí quedó durmiendo el ocioso, al arrullo del tableteo de las aguas.

A Borges, en cambio, lo vi en pie, bastón en mano, en Yale el 81, pero él naturalmente no me vio. Todavía está ahí ¿será el único que no se nos ha muerto nunca? Algo hay en él de resurrecto incesante, como en Huidobro o todavía más en Vallejo, quien es el que más me es, en rigor de abolengo, de los progenitores inmediatos de la centuria que pasó. Siempre hablando de Borges, o últimamente de Neruda, eso de los cien años es cosa peregrina, ¿quién no cumple cien años? Además, qué importan las efemérides engañosas. El tipo está joven y el Aleph está escrito en ese texto genial, como le pasó a Neruda con su Residencia en la Tierra. Lo que fascina a la gente es el renombre y el estruendo de los premios, pero nada más escaso que el ojo de leer. ¿Y Matta? Bueno, él es para mí el relámpago y parece gobernarlo todo con su invención: lo visible y mucho de lo invisible. No sólo es ojo sino galaxia distinta, parto de mundo, alguien que de veras ve de día a las estrellas, como Don Quijote, un alumbrado en fin. Y además, qué modo de silabear el mundo en sus escritos, de vislumbrar el caos primigenio, y cuánto amor por el hombre entero que algún día vendrá después del descuartizado que somos.

De repente estoy en la reniñez y me digo con el gran Horacio de hace dos mil años: "Lusisti satis, edisti satis, atque bibisti. Tempus abire tibi est." Jugaste bastante, comiste romanamente, y bebiste: ¡tiempo de que te vayas!

Vamos cerrando con un texto que escribí allá abajo en la Antártica entre el zumbido y el crujido de los grandes hielos color turquesa, y el silencio que sigue siendo para mí la única voz.
Lo escribí en un rapto casi instantáneo el 93 como una carta al Nadie que anda en lo efímero del hombre. Quiera oírla Cervantes desde la eternidad de los hielos donde no se cronometran nuestros míseros siglos.

Y ahora la última página, la diez como prometí. Se me excuse la asfixia de los versos veloces.
Los leo ahí, sin más:

I

Poca confianza en el xxi, en todo caso algo pasará,
morirán otra vez los hombres, nacerá alguno
del que nadie sabe, otra física
en materia de soltura hará más próxima la imantación de la tierra
de suerte que el ojo ganará en prodigio y el viaje mismo será vuelo
mental, no habrá estaciones, con sólo abrir
la llave del verano por ejemplo nos bañaremos
en el sol, las muchachas
perdurarán bellísimas esos nueve meses por obra y gracia
de las galaxias y otros nueve
por añadidura después del parto merced
al crecimiento de los alerces de antes del mundo, así
las mareas estremecidas bailarán airosas otro
plazo, otro ritmo sanguíneo más fresco, lo que por contradanza hará
que el hombre entre en su humus de una vez y sea
más humilde, más
terrestre.

II

Ah, y otra cosa sin vaticinio, poco a poco envejecerán
las máquinas de la Realidad, no habrá drogas
ni películas míseras ni periódicos arcaicos ni
—disipación y estruendo— mercaderes del aplauso ignominioso, todo eso
envejecerá en la apuesta
de la creación, el ojo
volverá a ser ojo, el tacto
tacto, la nariz
éter de Eternidad en el descubrimiento incesante, el fornicio
nos hará libres, no
pensaremos en inglés como dijo Darío, leeremos
otra vez a los griegos, volverá a hablarse etrusco
en todas las playas del Mundo, a la altura de la cuarta
década se unirán los continentes
de modo que entrará en nosotros la Antártica con toda su
fascinación
de mariposa de turquesa, siete trenes
pasarán bajo ella en múltiples direcciones a una velocidad
desconocida.

III

Hasta donde alcanzamos a ver Jesucristo no vendrá
en la fecha, pájaros
de aluminio invisible reemplazarán a los aviones, ya al cierre
del xxi prevalecerá lo instantáneo, no seremos
testigos de la mudanza, dormiremos
progenitores en el polvo con nuestras madres
que nos hicieron mortales, desde allí
celebraremos el proyecto de durar, parar el sol,
ser —como los divinos— de repente. ~