lunes, 15 de noviembre de 2010

Manfred Max-Neef y su concepto de economía descalza o "barefoot economy"


Traducida al español por Rose Mary Salum

Hace unas semanas, Amy Goodman entrevistó al reconocido economista chileno Manfred Max-Neef. Ahora presentamos en este blog de Literal, la conversación que se dio lugar entre ellos en Bonn, Alemania. La entrevista original en inglés se encuentra en la página de Democracy Now a quien agradecemos el permiso de traducir esta conversación. Manfred Max-Neef ganó en 1983 el Right Livelihood Award, dos años después de haber publicado su libro Economía Descalza Señales desde el Mundo Invisible. El economista comienza por explicarnos el concepto de la economía del descalza.

MANFRED MAX-NEEF: Bueno, es una metáfora, pero es una metáfora que se originó en una experiencia concreta. Yo trabajé al rededor de diez años de mi vida en áreas de pobreza extrema, en las sierras, en la jungla, en áreas urbanas en distintas partes de Latinoamérica. Al comienzo de este periodo, estaba un día en una aldea indígena en la sierra de Perú. Era un día horrible; había estado lloviendo todo el tiempo. Estaba parado en una zona muy pobre y enfrente de mí estaba otro hombre parado sobre el lodo ( no en el barrio pobre sino en el lodo). Y bueno, nos miramos. Este era un hombre de corta estatura, delgado, con hambre, desempleado, cinco hijos, una esposa y una abuela. Yo era el refinado economista de Berckeley, maestro de Berckeley, etc. Nos mirábamos frente a frente y de pronto me di cuenta de que no tenía nada coherente que decirle en esas circunstancias; que todo mi lenguaje de economista era obsoleto. ¿Debería decirle que se pusiera feliz porque el producto interno bruto había subido un 5% o algo así? Todo era completamente absurdo. Entonces descubrí que no tenía un lenguaje para ese ambiente y que teníamos que inventar un idioma nuevo. Ese es el origen de la metáfora “barefoot economy” o economía descalza, que, en concreto, significa la economía que un economista usa cuando se atreve a meterse en los barrios bajos. El punto es que los economistas estudian y analizan la pobreza desde sus oficinas lujosas, poseen todas las estadísticas desarrollan todos los modelos y están convencidos de que saben todo lo que hay que saber sobre la pobreza. Pero ellos no entienden la pobreza. Ese es el gran problema. Y es también el motivo por el cual la pobreza aún existe. Esto cambió completamente mi vida como economista. Inventé un lenguaje coherente para esas condiciones de vida.

AMY GOODMAN: ¿Y cuál es ese idioma? ¿Cómo aplicas un sistema económico o haces que las circunstancias expliquen esos cambios?

MANFRED MAX-NEEF: No, la cosa es mucho más profunda. Es decir, no es como una típica receta que te da alguien de tu país, en donde te dicen "te garantizamos quince clases o la devolución de tu dinero." Ese no es el punto. Deja ponértelo de esta manera. Hemos alcanzado un punto en nuestra evolución en el que sabemos muchas cosas. Sabemos muchísimo pero entendemos muy poco. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de conocimiento como en los últimos cien años. Mira cómo estamos. ¿Para qué nos ha servido el conocimiento? El punto es que el conocimiento por sí mismo no es suficiente. Carecemos de entendimiento. La diferencia entre conocimiento y entendimiento te la puedo explicar con un ejemplo. Vamos a pensar que tú has estudiado todo lo que puedes estudiar desde una perspectiva teológica, sociológica, antropológica, bioquímica y biológica sobre un fenómeno llamado amor. El resultado es que tú sabrás todo sobre el amor, pero tarde o temprano te vas a dar cuenta de que nunca entenderás el amor a menos de que te enamores. ¿Qué significa esto? Que sólo puedes llegar aspirar a entender aquello de lo que te vuelves parte. Como dice la canción latina, somos mucho más que dos. Cuando perteneces, entiendes. Cuando estás separado, solo acumulas conocimiento. Y esa ha sido la función de la ciencia. Ahora bien, la ciencia se divide en partes pero el entendimiento es completo. Holistico. Eso sucede con la pobreza. Yo entendí la pobreza porque estuve allí; viví con ellos comí con ellos y dormí con ellos. Entonces comienzas a entender que en ese ambiente hay distintos valores, y diferentes principios-- comparados con los que existen allí de donde tú provienes y te das cuenta de que puedes aprender cosas fantásticas de la pobreza. Lo que he aprendido de los pobres supera lo que aprendí en la universidad. Pero pocas personas tienen esa oportunidad, ¿te das cuenta? Ellos ven la pobreza desde afuera en lugar de estarla viviendo desde adentro. Aprendes cosas extraordinarias. Lo primero que aprendes y que los que quieren mejorar el sistema de vida de los pobres no saben, es que dentro de la pobreza hay mucha creatividad. No puedes ser un tonto si quieres sobrevivir. Cada minuto tienes que estar pensando, ¿qué sigue? ¿qué puedo hacer aquí? ¿qué es esto y lo otro y lo otro? Así que el estado creativo es constante. Además, están los contactos, las cooperativas, la ayuda mutua y toda una gama de cosas extraordinarias que ya no se encuentran en las sociedades dominantes, las cuáles, son individualistas, avaras, egocentristas, etc. Allá encuentras exactamente lo opuesto de lo que ves acá. Y es sorprendente porque a veces llegas a encontrar gente más feliz entre los pobres que la que encontrarías en tu propio ambiente. Lo que ya te dice que la pobreza no solo es una cuestión de dinero. Es algo mucho más complejo.

AMY GOODMAN: ¿Qué crees que debamos cambiar?

MANFRED MAX-NEEF: ¡Oh!, casi todo. Somos dramáticamente idiotas. Actuamos sistemáticamente en contra de las de las evidencias que tenemos. Conocemos todo lo que no debemos hacer. No hay nadie que no sepa esto. Especialmente los grandes políticos saben exactamente lo que no se debe hacer. Y aún así lo hacen. Después de lo que pasó en octubre del 2008, tú pensarías que van a cambiar porque se han dado cuenta de que el modelo económico no funciona. Que incluso tiene un alto nivel de riesgo. Es drásticamente peligroso. Y uno se pregunta:¿Cuál fue el resultado de la última reunión de la Comunidad Europea? Ahora son más fundamentalistas que antes. De tal modo que de lo único de lo que se puede estar seguro es de que ya viene la próxima crisis y que será mucho más fuerte que la actual. Pero para entonces ya no habrá suficiente dinero. Esas son las consecuencias de la estupidez humana.

AMY GOODMAN: Si tú estuvieras al cargo de la economía ¿qué harías para evitar otra catástrofe?

MANFRED MAX-NEEF: Primero que nada, necesitamos economistas más cultos, que sepan historia, de dónde vienen, cómo se originan las ideas, quién hizo qué y así sucesivamente. Lo segundo es que un economista se percibe como un subsistema dentro de un sistema más grande que es finita: la biosfera. También entiende que el crecimiento económico es imposible. En tercer lugar, un sistema que entiende lo anterior sabe que no puede funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no saben nada de ecosistemas. No saben nada de termodinámica, ¿sabes? Nada de biodiversidad. Quiero decir, son totalmente ignorantes con respecto a estos temas y otra cosa así. Realmente no entiendo en qué puede dañar a un economista saber que si los animales desaparecen, él también desaparecerá porque entonces ya no habrá qué comer. Pero él no lo sabe, que dependemos completamente de la naturaleza ¿te das cuenta? Sin embargo, para los economistas que tenemos hoy en día, la naturaleza es un subsistema de la economía. Es completamente absurdo. Además, debemos acercar al productor con el consumidor. Yo vivo en el sur de Chile y ésa es una zona fantástica, tenemos toda la tecnología para la creación de productos lácteos de calidad. Hace unos meses estaba en un hotel desayunando. Noté estos paquetitos de mantequilla sobre la mesa. Tomé uno y descubrí que la mantequilla venía de Nueva Zelanda. Es absurdo ¿sabes? ¿y por qué sucede una cosa así? Porque los economistas no saben calcular costos. Traer mantequilla desde un lugar que queda a 20,000 kilómetros a un lugar en donde se produce la mejor mantequilla bajo el pretexto de que es más barato es una estupidez descomunal. ¿No toman en cuenta el impacto que causan esos 20,000 km de transporte sobre la naturaleza? Por si fuera poco, es más barato porque está subsidiado. Es un caso muy claro en el que los precios no revelan la verdad. Todo tiene un doble fondo ¿sabes? Pero ésos causan mucho daño. Si se acerca al productor con el consumidor, uno comerá mejor, tendremos mejores alimentos y sabremos de dónde vienen. Incluso podrías llegar a conocer a la persona que lo produjo. Se humaniza el proceso ¿sabes? Pero hoy en día lo que los economistas hacen está totalmente deshumanizado.

AMY GOODMAN: ¿No crees que la misma tierra nos forzará a actuar de diferente modo? ¿Estamos llegando al fin?

MANFRED MAX-NEEF: Sí claro. Ya algunos científicos lo están diciendo pero yo aún no he llegado a ese punto. Pero muchos lo creen y piensan que es definitivo: estamos fritos. Dentro de algunas décadas no habrá más humanos. Yo personalmente no creo haber llegado a ese punto, pero si diré que ya cruzamos el primero de los tres ríos. Y si observas lo que está pasando en todos lados, sí es alarmante cómo la cantidad de catástrofes ha ido en aumentando. Y se manifiestan de todas formas: tormentas, terremotos, erupciones volcánicas. El número de eventualidades crece dramáticamente y nosotros seguimos haciendo lo mismo.

AMY GOODMAN: ¿Qué has aprendido en las comunidades en las que has trabajado que te de esperanza?

MANFRED MAX-NEEF: La solidaridad de la gente. El respeto por los otros. Ayuda mutua. Nada de avaricia. Éste es un valor inexistente dentro de la pobreza. Y uno pensaría que allí es donde estaría más presente. Que la avaricia la poseen los que menos tienen. No, al contrario, entre más tienes más quieres. Esta crisis es el producto de la avaricia. La avaricia es el valor dominante del mundo actual. Mientras persista, estamos acabados.

AMY GOODMAN:¿Cuáles serían los principios que enseñarías a los jóvenes economistas?

MANFRED MAX-NEEF: Los principios de los economistas deberían estar fundamentados en cinco postulados y un valor esencial.
Primero: la economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.
Segundo: el desarrollo es para las personas, no para las cosas.
Tercero: crecimiento no es lo mismo que desarrollo y el desarrollo no necesariamente requiere de crecimiento.
Cuarto: no hay economía que sea posible en la ausencia de servicios de ecosistema.
Quinto: la economía es un subsistema de un sistema mayor y finito: la biosfera. Por ende, el crecimiento permanente es imposible.
Y el valor esencial para sostener una nueva economía debería ser que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por encima de la reverencia de la vida.

AMY GOODMAN: Explica lo que acabas de mencionar.

MANFRED MAX-NEEF: Nada puede ser más importante que la vida. Y digo vida, no seres humanos porque, para mí, el centro es el milagro de la vida en todas sus manifestaciones. Pero hay un interés económico, es decir, uno no solo se olvida de la vida y otros seres vivientes sino, de los humanos. Si recorres esta lista que acabo de mencionar, uno a uno, verás que lo que tenemos ahora es exactamente lo contrario.

AMY GOODMAN: Ve al tercer punto, crecimiento y desarrollo y explícalo por favor.

MANFRED MAX-NEEF: El crecimiento es una acumulación cuantitativa. Desarrollo es la liberación de posibilidades creativas. Cada sistema vivo de la naturaleza crece hasta cierto punto y para de crecer. Tú ya no estás creciendo, ni él ni yo. Pero continuamos desarrollándonos. De otro modo no estaríamos dialogando en este momento. El desarrollo no tiene límites pero el crecimiento sí. Y este es un concepto muy importante que políticos y economistas no entienden. Están obsesionados con el crecimiento económico. He estado trabajando a lo largo de varias décadas y se han hecho muchos estudios. Soy el autor de una famosa hipótesis: la hipótesis liminal, que dice que en cada sociedad hay un periodo de crecimiento económico-- entendido convencionalmente o no-- que trae una mejora en la calidad de vida ; pero sólo hasta cierto punto, el punto liminal, a partir del cuál, si hay crecimiento, la calidad de vida comienza a decaer. Esta es la situación en la que nos encontramos actualmente. Es decir, tu pais es el ejemplo más extremo que puedes encontrar. En una parte de un capítulo de mi libro que saldrá publicado el próximo mes en Inglaterra, titulado La economía desenmascarada-- se encuentra un capítulo llamado " Estados Unidos, una nación en vías de subdesarrollo" la cuál es una nueva categoría. Tenemos el concepto de desarrollado, subdesarrollado y en vías desarrollo. Ahora tenemos el nuevo concepto de en vías de subdesarrollo y tu país es el mejor ejemplo. El 1% de los americanos cada vez están mejor y el 99% va en decadencia y se refleja en todo tipo de manifestaciones. Las personas que viven en sus autos, ahora duermen en sus carros, ¿sabes? estacionados enfrente de la casa que fue suya. Millones de personas que uno conoce han perdido todo. Pero aquellos que especularon, los que trajeron consigo todo el problema, esos están muy bien. Para ellos no hay problemas.

AMY GOODMAN: ¿Entonces, cómo cambiarías las cosas?

MANFRED MAX-NEEF: Bueno, no sé cómo cambiarlas. Es decir, solitas van a cambiar ¿sabes? pero de forma catastrófica. No entiendo cómo no hay millones de personas en las calles de Estados Unidos destruyendo las cosas. Pero podría suceder. No lo sé. La situación es dramáticamente mala. Se supone que es el país más poderoso del mundo. Y a pesar de las condiciones, siguen con sus guerras absurdas gastando billones y trillones. Trece trillones de dólares se especularon y ¡ni un centavo se fue para las personas que perdieron sus casas! ¿Qué tipo de lógica es esa?

CIDA Priority Countries Circa 2009

jueves, 11 de noviembre de 2010

Aproximadamente


Por Miguel Rodríguez Otero


En mi pueblo quedan aproximadamente veinte vecinos, de los que conozco casi todo, según creo: nombre, apodos, muertos conocidos y ocultos, y el acceso a alguno de sus misterios. También me codeo con sus vacas y sus perros, y estoy al tanto de amores, tormentos, aventuras y desengaños de todos ellos, hombres y bestias sin distinción. Los conozco a todos, pero digo aproximadamente porque de vez en cuando y sin previo aviso se va alguno, hombre o perro por igual. Se marcha a perderse, a adentrarse un poco más valle arriba, repitiéndose por los bares que anudan la carretera que lleva a la montaña.
Igual que los chamanes amazónicos, que se preparan ritualmente con hierbas y brebajes que les transportan a otros mundos más espirituales donde poder contactar con sus ancestros, en mi pueblo los hombres que se marchan a la montaña fuman Celtas y Bisontes sin filtro, y se predisponen con orujo hasta un estado de embriaguez que a duras penas les permite distinguir entre su abrigo de borreguillo y su perro. Ignoran las infusiones de hierbas del cura don Basilio, quien aun sin haber estado en la montaña conocía el rosario de bares que, como rito de iniciación, señalan el camino a la misma. De joven quiso ser chamán también él, pero su adiestramiento en el seminario limitó su conocimiento, su práctica o el afán por ambos a hierbas cristianas, tilas y demás tisanas.

Se van a la montaña como los bíblicos se iban al Sinaí, sólo que aquí no hay revelación alguna de dios ni del cartero, que vive un par de bares más abajo, en la misma falda del monte y de la Rosi, sino tan sólo una inmensa soledad. Se van a contactar con esa alma común del pueblo que conocieron de niños, mucho antes de la concentración parcelaria – esta maldita llanura que ha arrasado las selvas de lúpulo de la comarca y aplastado las exuberancias del carácter individual, de forma que lo que ha quedado ahora es un pueblo irreconocible y sin pasado evidente.

Y sobre todo se van para lograr un paso hacia la Argentina y saber de los suyos y de sí mismos, pues tienen intuición geográfica y saben por las cartas que recibieron muchos años atrás que no queda tan lejos del Amazonas. Quizás sea éste el conocimiento que se les revela en la montaña. Se van de vez en cuando para respirar otros aires, para recorrer mundo y acortar sus propias distancias, y husmean cada uno de los bares que – como estaciones de tren andinas – señalan la vivienda más o menos estacional o permanente de otros cuantos viajeros de pueblos cercanos, o de retornados de otras migraciones desconocidas, empapándose de alcohol y de noticias indistintas sobre los conocidos de la comarca. En realidad creo que se van porque no quieren saber a qué ritmo están muriendo. No sé si van buscando un buen lugar para morir, o si oyen interiormente la llamada de la selva amazónica, o la del tango, o qué carajo oyen si se caen de borrachos.

De vez en cuando, hace ya mucho, algún mozo del pueblo emigraba realmente a la Argentina, pero su presencia seguía contabilizándose en el censo vecinal, aunque fuera a modo de espíritu. Se hablaba de él como si fuera a volver o como si quizás no estuviera en realidad tan lejos y fuera a aparecer un día por un resquicio o una grieta de la montaña, como los maquis de la guerra. Muchos van allí, a la montaña, a buscar a los que se fueron, o a explorar ese territorio desde el cual o por medio del cual creen que se llega a la Argentina, en lugar de en barco. Los que quedan subsisten allí, pues, entre la montaña, el pueblo y la Argentina, hablando solos, con sus perros y con sus espíritus, todos ellos viviendo aproximadamente.
Salud.

Miguel Rodríguez Otero cuadernoylapicero@gmail.com

domingo, 24 de octubre de 2010

La crisis silenciosa



Por Martha Nussbaum
Editorial Katz


"La educación es el proceso por el cual el pensamiento se desprende del alma y, al asociarse con cosas externas, vuelve a reflejarse sobre sí mismo, para así cobrar conciencia de la realidad y la forma de esas cosas."
Bronson Alcott, pedagogo de Massachusetts, c. 1850


"[A]l hacer uso [de las posesiones materiales], el hombre debe tener cuidado de protegerse frente a la tiranía [de ellas]. Si su debilidad lo empequeñece hasta poder ajustarse al tamaño de su disfraz exterior, comienza un proceso de suicidio gradual por encogimiento del alma."
Rabindranath Tagore, pedagogo indio, c. 1917


Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad a nivel mundial. No, no me refiero a la crisis económica global que comenzó a principios del año 2008. Al menos en ese momento, todo el mundo sabía lo que se avecinaba y varios
líderes mundiales reaccionaron de inmediato, desesperados por hallar soluciones. En efecto, el desenlace para sus gobiernos sería arduo si no las encontraban, y a la larga muchos de ellos fueron reemplazados por causa de la crisis. No, en realidad me refiero a una crisis que pasa prácticamente inadvertida, como un cáncer. Me refiero a una crisis que, con el tiempo, puede llegar a ser mucho más perjudicial para
el futuro de la democracia: la crisis mundial en materia de educación.

Se están produciendo cambios drásticos en aquello que las sociedades democráticas enseñan a sus jóvenes, pero se trata de cambios que aún no se sometieron a un análisis profundo. Sedientos de dinero, los estados nacionales y sus sistemas de educación están descartando sin advertirlo ciertas aptitudes que son necesarias para mantener viva a la democracia. Si esta tendencia se prolonga, las naciones de todo el mundo en breve producirán generaciones enteras de máquinas utilitarias, en lugar de ciudadanos cabales con la capacidad de pensar por sí mismos, poseer una mirada crítica sobre las tradiciones y comprender la importancia de los logros y los sufrimientos ajenos. El futuro de la democracia a escala mundial pende de un hilo.
Ahora bien, ¿cuáles son esos cambios tan drásticos? En casi todas las naciones del mundo se están erradicando las materias y las carreras relacionadas con las artes y las humanidades, tanto a nivel primario y secundario como a nivel terciario y universitario. Concebidas como ornamentos inútiles por quienes definen las políticas estatales en un momento en que las naciones deben eliminar todo lo que no tenga ninguna utilidad para ser competitivas en el mercado global, estas carreras y materias pierden terreno a gran velocidad, tanto en los programas curriculares como en la mente y el corazón de padres e hijos. Es más, aquello que podríamos describir como el aspecto
humanístico de las ciencias, es decir, el aspecto relacionado con la imaginación, la creatividad y la rigurosidad en el pensamiento crítico, también está perdiendo terreno en la medida en que los países optan por fomentar la rentabilidad a corto plazo mediante el cultivo de capacidades utilitarias y prácticas, aptas para generar renta.
La crisis nos mira de frente, pero aún no la hemos enfrentado. Continuamos como si todo siguiera igual que siempre, cuando en realidad resulta evidente en todas partes que ya no se pone el acento en lo mismo que antes. En ningún momento hemos deliberado acerca de estos cambios ni los hemos elegido a conciencia, pero aun así, cada vez limitan más nuestro futuro.

NO DEJES DE LEER LA ENTREVISTA EXCLUSIVA QUE MARTHA NUSSBAUM CONCEDIÓ A LITERAL

viernes, 22 de octubre de 2010

García Bernal and Diego Luna Will Have A Business Meeting with Pedro Páramo.


By Jaime Perales Contreras.

Every living Mexican on the earth will certainly agree that there is no more tragic fictional character than Pedro Páramo. Written by the Mexican storyteller Juan Rulfo, this novel is pure Shakespeare. Probably, this is the first, of many impediments, to fairly adapt Rulfo’s key fiction into a motion picture.

Since its publication in 1955, Pedro Paramo has sold almost two million copies and has never been out of print. For more than fifty years, this son’s journey in search of his father --–A modern version of Telemachus finding Ulysses--- still appeals to readers of different ages and nationalities around the world.

For more than three years, Gael García Bernal and Diego Luna, both actors and film producers, envisioned the ambitious project to film a motion picture based upon Rulfo’s literary masterpiece. Relatively little information has been released on Garcia Bernal and Luna’s project. The only news we know for certain is that the film will be directed by the Spanish filmmaker Mateo Gil, author of the screenplay of the movie called Vanilla Sky (2001), and will have García Bernal in the leading role. The motion picture will be co-produced with the support of Mexico, Spain and Portugal, with a 7.5 million dollar budget.


The movie suffered delays as a consequence of García Bernal’s overbooked agenda and a more urgent need to obtain additional financial support. Nonetheless, initial production will take place in three different locations on fall 2010: Spain, Mexico City and Jalisco Mexico. Pedro Páramo will be the fourth film based upon Juan Rulfo’s most famous novel.

The internationally acclaimed Mexican novelist died of lung cancer in 1986. As his literary legacy, Rulfo published only three slim books: The Burnt Plain (1953), Pedro Páramo (1955) and The Golden Cockerel (1964). All were apparently written in uncomplicated and colloquial language, but his style is always elegant, accurate and strikingly poetic.

Rulfo was also a very skilled photographer. He left approximately 6,000 negatives to his foundation. This not very well known talent was revealed to the public in a retrospective exhibit organized in Mexico City, at the Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), when Rulfo was in his mid-sixties. This was the first step to be known not only as novelist, but also as an extraordinary visual artist.The American writer Susan Sontag introduced the novel Pedro Páramo into the U.S. literary and cultural markets.

jueves, 14 de octubre de 2010

Literal Conversa con la artista Anna Kurtycz

Dentro del marco de las celebraciones del Bicentenario que organizó la Universidad de Rice y en colaboración con el Consulado General de México, se presentó la exhibición de arte de Anna Kurtycz. Compartimos nuestra conversación con Anna.

Rose Mary Salum: En México existe una larga tradición con el grabado. ¿Cómo se inserta a tu obra dentro de esta tradición?

Anna Kurtycz: Efectivamente México cuenta con grandes figuras del grabado. Como artista y como mexicana sus imágenes forman sin duda alguna parte de mi formación. Heredo sobre todo de los grabadores periodísticos, como José Guadalupe Posada, porque mi trabajo está fuertemente relacionado con la memoria y con la búsqueda de dejar huella tanto de los sucesos históricos como de los recuerdos y sucesos de la vida cotidiana. Del grabado comprometido socialmente (que se desarrollo sobre todo a partir de los años cincuenta por el taller de gráfica popular) heredo la idea de que la imagen puede ser un elemento importante de cambio, de reflexión. Tengo igualmente una neta influencia del trabajo de mi padre, el artista Marcos Kurtycz, quien dedicó gran parte de su arte al libro y el material impreso. Los talleres de impresión de libro que desarrollo con niños son pruebas de esa influencia.

RMS: No se puede hablar de una escuela de grabado en México, sin dejar de hacer referencia al maestro José Guadalupe Posada. Veo una influencia de su obra en la tuya. ¿Qué otras influencias has recibido?

AK:Posada fue un magnifico artista y uno no deja de aprender de sus grabados tanto por su capacidad de adaptar la imagen a todo tipo de textos y públicos, como a su valor gráfico, en donde lo blanco y negro se encuentran en equilibrio. En mi trabajo trato de alcanzar esa misma armonía y pertinencia. Al mismo tiempo el trabajo de Posada me influye por su valor histórico. Sus grabados logran retratar una época, preservar su memoria, que es lo que en cierto punto quiero que suceda con las imágenes que produzco y que llamo “placas de memoria”.

RMS:En tus Placas de la memoria el sincretismo de las épocas, cargadas de connotaciones políticas, sociales e históricas conviven con el presente. ¿Cómo surge ese interés y cuál es tu propuesta al hacerlo?

AK:A través de mis placas de memoria, y de las imágenes que imprimo a partir de ellas, busco apropiarme y dar sentido a las contradicciones y complejidad de los lugares y el tiempo que me tocan vivir. Fijar en imágenes los detalles cotidianos en el marco de los eventos históricos me permite rescatarlos del olvido, hacerles homenaje y proponer un dialogo con el que observa; elemento que considero esencial del quehacer de todo artista.


RMS:En los universos que presentas, se percibe un espíritu comunitario pero a la vez silencioso, se ven pocas bocas, hay un ambiente
conglomerado pero sin ruido, comunal pero silencioso. ¿Podrías platicarnos más sobre este tema?

AK:En realidad nunca me había percatado de este hecho. Creo que esas figuras sin boca y silenciosas simbolizan una cierta pasividad que intuyo de parte de la sociedad frente a ciertas situaciones que le toca vivir. Tal vez su existencia dentro de la imagen permite reforzar la presencia de otros individuos, a veces solitarios, que leen y se expresan.

RMS:Hay una perfecta definición de las clases sociales, las costumbres y, de nuevo, la historia ¿Cómo se realiza una creación desde la memoria para que tus piezas tengan su vigencia?

AK:Como decía anteriormente la memoria es un tema que me fascina. Es necesaria como herramienta para saber a donde vamos, para repensar el futuro. En la imagen es además una forma de llevar la narración. Un recuerdo lleva a otro, se traslapa, se clarifica, se confunde y ese recorrido es único para cada uno de nosotros, ligado a nuestras propias experiencias, nuestras representaciones, nuestras ideas y sueños. Como seres humanos compartimos esa capacidad de memoria, pero al mismo tiempo como individuos diferentes, con vivencias distintas, abordamos el recuerdo, y ese recorrido, de manera distinta. Mis grabados proponen al que observa mi propia construcción de memoria y la narración que va con ella a fin de encontrar similitudes y diferencias, elementos de dialogo. Su vigencia esta dada precisamente por ese dialogo.

RMS:Actualmente te encuentras trabajando en un proyecto titulado Northern Frontier. ¿Nos puedes hablar de eso y de otros futuros proyectos?

AK: Frontera Norte es parte de una instalación que será expuesta en Accra (Ghana) en diciembre. La exposición, intitulada “Identidad y Migración”, es uno de los proyectos que mi espacio de creación, Studio Kurtycz, realiza desde hace dos años en Ghana, donde habito. La exposición, en la cual participamos seis artistas (entre ellos mi marido Rudek van der Helm y tres artistas africanos), busca crear una dinámica creativa que involucre los artistas locales y que proponga al publico ghanés obras artísticas de calidad que permitan la reflexión sobre temas que consideramos importantes.

"Me pe succhini wae" woodcut(50 x 70)(2009)


*Primera imagen "Vague souvenir" woodcut(50 x 70)(2009)
*Segunda imagen Anna Kurtycz

martes, 12 de octubre de 2010

Dr. Raquel Chang-Rodríguez talks to Literal about Nobel Laureate Mario Vargas Llosa


After we learned about Vargas Llosa´s Nobel Award, we decided to talk to Dr. Raquel Chang-Rodríguez who is an expert on Vargas Llosa´s oeuvre and a Distinguished Professor of Spanish-American literature and culture at CUNY. She was also the recipient of a National Endowment for the Humanities Fellowship (NEH), the Profesora Honoraria of the Universidad Nacional Mayor de San Marcos in Lima, and Miembro Correspondiente of the Peruvian Academy of the Spanish Language. We are happy to share this conversation with you.

Rose Mary Salum: We know you saw this one coming. Can you please talk about the significance of his award to a Latin American writer? What does an award like this means for the Spanish spaeking literary world?

Dr. Raquel Chang-Rodríguez: Mario Vargas Llosa has just been awarded the 2010 Nobel Prize for Literature. He is the 6th writer from Spanish America to receive it: he follows Gabriela Mistral (1945, Chile), Miguel Angel Asturias (1967, Guatemala), Pablo Neruda (1971, Chile), Gabriel García Márquez (1982, Colombia), and Octavio Paz (1990, Mexico). It is a tremendous and richly deserved international recognition of Vargas Llosa’s work. In addition, the award underscores the importance of Spanish, an international language, spoken in the Americas, Europe, the Philippines, and regions of North Africa, as a major literary language.

Since the publication of The Time of the Hero in 1963, Vargas Llosa presented himself as a daring innovator of style, capable of tackling a variety of themes and infusing them with fresh nuances. Thus this novel about adolescent rebellion and general indifference and corruption in “Leoncio Prado,” a military academy, turns into a critique of the abuse of power, into a study of human relations, including bullying, and its tragic consequences. Despite the fact that it was vilified in Peru ―several copies were burned in Lima― the novel signaled a new era for literature written in Spanish. It launched Vargas Llosa’s international career as a writer and situated his work squarely within the “boom” period during which Latin American literature gained international recognition.

RMS: Last week in the Berlin Festival, intellectuals and writers were wondering if Latin American literature was no longer in fashion. Vargas Llosa´s award could speak against this theory. However, it seems that the new trends are not favoring writers from Latin America. What is your opinion on that?

RCHR: Of course Vargas Llosa’s Nobel award disproves the theory that you mention. But let me offer another recent example. Granta, the prestigious British literary magazine that announces in periodic lists the best new writers of the English-speaking world, has ventured into the Spanish-speaking world. It recently proposed a new category called Best of Young Spanish-Language Novelists; it includes 35 writers and seven are from Latin America. This “incursion” of Granta into new linguistic territory signals an interest in what is being written and published in that language. If we add to this, the number of excellent authors from Latin America writing and publishing, and the works from the region that have been translated into other languages, all augurs for Spanish-American literature. I am sure that now in our area ―and by the way this includes Spanish-Americans living and writing elsewhere (New York, Los Angeles, El Paso, Madrid)― there are other Nobel winners in the making!

RMS: The Nobel committee awarded the Peruvian author “for his cartography of structures of power and his trenchant images of the individual's resistance, revolt, and defeat". According to your expertise, what else makes Mario Vargas Llosa such an outstanding writer?

RCHR: Vargas Llosa is a superb story teller, able to probe the human condition in singular ways. He has mastered the use of complex stylistic devices to present distinct voices in his fiction. Thus, when opening the pages of his novels the reader is able to enter into a complex world, urban and rural spaces often disjointed. However, the characters lead the way and the fictional world becomes our reality making it impossible to put down the book. Politics, power and violence, often go hand in hand in Vargas’s Llosa novels. He has a masterful ability to show how they intersect and can affect national life as well as the life of simple individuals. Nowhere is this more evident than in Urania, the main character of The Feast of the Goat (2000), a victim of Trujillo, the long-time dictator of the Dominican Republic.

RMS: Like many Latin American authors, Vargas Llosa has been politically active throughout his career, but gradually became disenchanted. His book La ciudad y los perros brought him international recognition. Can you talk about his political life and how it influenced his work?

RCHR:Vargas Llosa, an admirer of Albert Camus, feels that a writer has a social responsibility. Perhaps this is why he ran for the presidency of Peru in 1990. A Fish in the Water (1993), a collection of autobiographical essays, describes his failed attempt to become president; in this book he presents a cast of ambitious and questionable characters ―craving power for themselves― recognizable in many Latin American countries. This fascination with politics is a recurrent theme in his fiction. For example, The Real Life of Alejandro Mayta (1984) describes from several perspectives the changing personality and ideology of a revolutionary while Conversation in the Cathedral (1969) recreates the difficult times of Manuel Odría’s dictatorship in Peru. He also uses humor and parody to mock the stifling military bureaucracy as in Captain Pantoja and the Special Services (1973). However, as proven by The Notebooks of Don Rigoberto (1997) and The Bad Girl (2006), his fiction has an important erotic vein.

I eagerly wait for 3 November 2010, the launching date for Mario Vargas Llosa’s latest novel, El sueño del celta. And I look forward to continue reading the works of this indisputable master of the Spanish language.


RMS:Can you please explain what moved you to become an expert on Vargas Llosa and talk to our readers about your work on Vargas Llosa?

RCHR:I began reading Mario Vargas Llosa’s novels and short-stories since the early sixties, and later his theatre and essays. I recognized almost immediately, his singular narrative voice. As Vargas Llosa developed as a writer and tackled more complex subjects with a self-assured hand, I realized that he was a master writer, destined to receive international recognition.

We share common interests, particularly in Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), the first Spanish-American writer born in Cuzco, Peru. In Fall 2009 we participated in a symposium honoring Inca Garcilaso. Just last week, October 1st to be precise, we presented at the Americas Society in New York City, the book that collected the papers from the symposium, including a major essay by Vargas Llosa and an interview with him. Several days after he was awarded the Nobel Prize. What an honor for Peru, his native country, for the Spanish-speaking world, and for all lovers of good literature!!!

jueves, 7 de octubre de 2010

The Persistence of Memory, When Mario Vargas Llosa Talked to Literal


Some time ago, Literal had the oppottunity to talk to the Noberl Laureate Mario Vargas Llosa. We´ve reproduced part of that conversation . However, you want to read more about it, you can find it here

Miguel Ángel Zapata: Mario, with this beautiful view that you have here I could write a poem every day.

Mario Vargas Llosa: Yes, of course, but I couldn’t write a novel a day, although I can certainly progress a little bit every day in whatever novel I am working on.

M. A. Z.: Then you would say quite definitely that the environment—one’s surroundings, nature itself—supports the process of writing and creating?

M. V. LL.: Without a doubt. Yet I also believe that when you are obsessed with a story you write in the same mode regardless of your surroundings.
A pleasant environment, like this one for example—a lovely landscape in constant
change, because the sea in the morning is not the same as the sea at twilight, not the same as the sea when it is sunny or cloudy—is not only pleasing to me but also stimulating.

M. A. Z.: You live in different countries. How are you able to continue working as you move around?

M. V. LL.: Indeed, my residence changes; I live in Lima, Madrid, London, and Paris. What is stable—rather, what gives great stability to my life—is my work, because I never stop working. I leave Lima and arrive in Paris, and the next day I take up the work where I left it in Lima, and it is the same when I go from Lima to Madrid to Paris or to London. In each city I come to a desk where I have absolutely everything I need to work: diskettes, index cards, the indispensable books that I feel I must take with me wherever I go. My routine is always the same: I begin work in the morning and continue in the afternoon, and this has not changed in a very long time. The truth is that it was a different story when, in addition to
writing, I had to work to make a living, but since I have been able to devote all of time to writing my routine is the same. In the morning my work is more creative; in the afternoon I correct, reread, and take notes for the following day’s work. In the afternoon I always do research, which complements the creative work. I respect
that routine rigorously. I work during the week on the book I’m writing, and on the weekends I devote my time to writing articles; I write newspaper articles a couple of times a month.

M. A. Z.: What is the point of departure for your writing?

M. V. LL.: Generally speaking, the point of departure is memory; I believe all the stories I have written have been born of some lived experience that has remained in my memory and that becomes an image, fertile ground for imagining a whole structure around it. It’s also true that I have always followed an outline, almost since my first story: I take many notes, I make index cards, and I make some plot sketches before beginning to compose. In order to be able to begin writing I need at least a structure, though perhaps a very general one, for the story. And then I can begin to work. I first produce a draft, which is the part of the work that is hardest for me. As soon as I have it the work is much more pleasant; I can write more confidently, more securely, because I know that the story is there. This has been a constant in what I have written: doing research that will familiarize me with the theme, the situation, the period during which the story takes place.

M. A. Z.: As is the case with your novel about Flora Tristán and Paul Gaugin.

M. V. LL.: No doubt. Of course, that work dealt with historical personalities, but in other cases, although I’m not working with a historical situation, I anyway travel to the places where the story takes place, I read testimonies, newspapers of the period, not with the aim of reproducing a historical truth but rather to feel familiar with, immersed in, the environment in which I want to situate the characters and the story. Then I correct a lot, rewrite a lot. For me, to tell you the truth—this is something José Emilio Pacheco once said, and it seems right on the mark to me—what I like best is not writing but revising. It’s the absolute truth. When I correct and revise what I have already done, that is when I really enjoy writing the most.

M. A. Z.: And when you finish a novel and it’s published, do you read it again? To look for faults, perhaps, I don’t know. . .

M. V. LL.: No. The last time that I read it is in proofs, and after that I try not to read it again, if I can help it. Sometimes when I work with a translator I am obligated to reread in order to correct errors, but in general I don’t like to revisit what I’ve already written and published.

M. A. Z.: But perhaps you’ve read a fragment and thought that you would have liked to change a section of the novel, as was the case with Valéry, Juan Ramón Jimenez, and now with Pacheco, whose brilliant poetry is in a continual state of revision.

M. V. LL.: Of course, that has happened to me often, and it is one of the reasons I don’t like to reread my own work once it’s published. Every time that I reread my own work I wonder whether I could have worked on the story a little bit more.

If you want to read the entire conversation, you can find it here in page 4

lunes, 27 de septiembre de 2010

Se bebe sangre en español. Cine de vampiros


Por Jaime Perales Contreras

Renfield: "Aren't you drinking?"
Count Dracula: "I never drink wine”.


A fines de la década de los cincuenta, el productor y actor mexicano Abel Salazar buscaba desesperadamente al protagonista principal para hacer su película El vampiro (1957), una lectura mexicana de la novela de Bram Stoker, Drácula. Salazar, cuando fue a ver un espectáculo en el teatro Blanquita, en la ciudad de México, se encontró, dentro de una de las rutinas de la función de este legendario teatro de revista, a un joven alto, delgado y serio, de origen asturiano, de apenas 27 años, llamado Germán Robles. Salazar, cuando lo vio actuando, se dijo a sí mismo ¡Por fin he encontrado a mi vampiro! El actor español realizó una memorable interpretación cinematográfica de la novela de Stoker. Robles personificó al Conde Duval, un excéntrico y desvelado personaje, que acostumbraba a caminar de noche y que tenía entre sus hobbies dormir en un ataúd y morder mortalmente la yugular de sus víctimas. El aspecto lúgubre, ambientado en un oscuro pueblo de la provincia mexicana, hizo que un año después se realizara una secuela llamada El ataúd del vampiro (1958), que tuvo igual de éxito que la primera. A pesar del escaso presupuesto que se tuvo para una película de este género, es, probablemente, una de las mejores representantes del cine de horror mexicano. De hecho, se ha comentado la similitud en actuaciones, y de apariencia física, que existe entre Germán Robles y Christopher Lee, el actor inglés que personificó Drácula (1958), en diversas ocasiones, para la productora británica Hammer durante casi una década. Sin embargo, la influencia en la actuación de Lee en la de Germán Robles en El vampiro, es absurda, ya que la película mexicana se hizo un año antes que Drácula.

Con el reciente éxito que han tenido las películas y novelas de vampiros en Estados Unidos, como Twilight, de Stephen Meyer, que ha vendido 42 millones de copias, desde el 2005 y su primera adaptación de esta trilogía que recaudó ciento setenta y siete millones de dólares en las primeras siete semanas de su estreno, y de la innumerable cantidad de directores famosos que se han ocupado de la novela de Stoker, como Tod Browning, Roman Polanski, Andy Wharhol, Werner Herzog y Francis Ford Coppola, uno se pregunta si pueden coexistir vampiros latinoamericanos en un género literario que se originó en la Europa del siglo XIX. La respuesta es evidente. Se han realizado diversas películas sobre el género en el que algunas, es verdad, no han sido muy buenas, pero que otras pueden portar el estandarte de filmes de culto.

La primera ocasión en que se escucha al Conde Drácula hablar el idioma de Cervantes fue en 1931, cuando se filmó la versión al castellano de Drácula al mismo tiempo que se realizó la famosa versión de Tod Browning, que lanzó al estrellato al actor húngaro Bela Lugosi. Mientras se realizaba en el día la versión en inglés, en la noche, en los mismos estudios, se filmó la adaptación en español. La película trató de ser una copia exacta a la original, como se acostumbraba en aquella época para filmes de Hollywood muy exitosos. Incluso, el actor cordobés que lo personificó, Carlos Villarias, era físicamente similar a Lugosi y se le aconsejó que hiciera los mismos movimientos de capote que su colega húngaro. La versión en inglés no se distribuyó comercialmente en los mercados hispanos y, hasta muy recientemente, sólo se podía ver en cine clubs, en televisión o en video. Técnicamente, para muchos, la adaptación castellana, es mucho mejor que la de Browning. Esta joya, a diferencia de decenas de películas de la época que se perdieron, o fueron destruidas por el tiempo, se encontró la única copia almacenada en la filmoteca de la Habana y se puede ver todavía con agrado. Aunque, no sería, años después, con El vampiro, que se realizarían filmes con un sabor más latinoamericano del célebre personaje de Bram Stoker.

Después del éxito de El vampiro y de El ataúd del vampiro, el mismo Abel Salazar realizó otra película del género sin ninguna relación con sus dos predecesoras, titulada, El mundo de los vampiros (1960). La película presentó la clásica venganza que se da entre un vampiro contra uno de los descendientes que le dio muerte. Una novedad poco vista en esa época es que el héroe es mordido por una de estas criaturas y, por ello, paulatinamente, vemos, durante el desarrollo de la película, su lenta transformación. Lo interesante es que el protagonista se encuentra en la duda moral de corromperse, y matar para sobrevivir, o de dar fin a su vida. Esta idea cinematográfica de vampiros benignos más tarde se explotaría en películas norteamericanas sobre el género como The Lost Boys (1983), en la serie de televisión Forever Knight (1992) o en la reciente True Blood (2008) de HBO. Sin embargo, muy probablemente la primera ocasión en que se plantea este dilema fue en esta modesta película mexicana realizada hace más de cincuenta años.

Otra película interesante del género fue La invasión de los vampiros (1963). El filme tiene un aspecto original, el vampiro que aterroriza a un pueblo mexicano del siglo XIX es asesinado por uno de lo lugareños. Cuando el varón Frankenhousen, muere por una estaca, todo los cientos de sus víctimas regresan a la vida en forma de vampiros humanos y, de pronto, el pueblo enfrenta una amenaza peor que la anterior. La banda sonora, realizada por el compositor Luis Hernández Bretón, influyó para que se diera el carácter lúgubre de la cinta. Los constantes sonidos laminares de tipo experimental, recuerdan lo que posteriormente sería la audaz música del polaco Krzysztof Penderecki en The Exorcist (1973) o de Jerry Goldsmith, en Planet of the Apes (1968). A pesar de su poco presupuesto, no es descabellado preguntarse si esta película influyó para que se hiciera el filme producido por los estudios de horror británicos Hammer tres años después, titulado The Plague of the Zombies (1966).

Otra película divertida de la época, fiel al género, fue la protagonizada por Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como El Santo. En Santo contra las mujeres vampiro (1962), el superhéroe mexicano se debate a muerte contra una tropa de bellas y diabólicas damiselas. Este filme, curiosamente, ganó un premio en un festival de cine fantástico en París, y, por ello se empezó a extender su popularidad; fue, además, un éxito inmediato de taquilla y una de las únicas películas de este luchador que se dobló al inglés. Años más tarde, el filme se comentó satíricamente en el programa Mistery Science Theater 3000, lo que hizo que su popularidad aumentara y que se generaran nuevos aficionados al Santo.
La película se ha mostrado regularmente en festivales, como es el caso del de cine fantástico en Málaga, España. Asimismo, Cuba, en coproducción con España y la República Democrática Alemana, también se animó a filmar una simpática película de dibujos animados llamada Vampiros en la Habana (1985). La película trata de una conspiración, por apoderarse de una fórmula que les permite a los vampiros humanos resistir el sol. Este filme cubano, por cierto, fue seleccionado entre las 30 mejores películas de animación por el Consejo Cultural del Instituto de Cine.

El cineasta Guillermo del Toro ha sido uno de los defensores latinoamericanos más entusiastas del género. Su opera prima, Cronos (1993), relata la historia de un parásito vampírico que habita en un escarabajo metálico, hecho por un alquimista medieval. El parásito al encajar la aguja en la piel de la persona, le da el atributo de la juventud. Sin embargo, a su vez, descubrimos que no hay nada que se otorga gratuitamente, ya que convierte a la víctima en un vampiro humano que tiene la necesidad de saciar su sed alimentándose de sangre fresca. El mito de Fausto, mezclado con la tradición del género gótico, se engarza en esta interesante historia.

América Latina ha tenido sus ojos atentos al género de vampiros. Es verdad que, en la mayoría de las ocasiones, los filmes se han hecho con poco presupuesto (casi todas han sido tipo B) y con efectos especiales que a veces nos producen una sonrisa. Sin embargo, varios argumentos tienen un ingenio similar a la de las grandes producciones cinematográficas. Y, esto, sobre todo, es, ultimadamente, lo más importante, y lo que hace a una película memorable. Hace algunos años, a Ray Bradbury se le preguntó su opinión sobre el potencial desplazamiento de los efectos especiales sobre una buena historia. Bradbury contestó que no había tal desplazamiento. Los efectos especiales eran, para el novelista, una novedad técnica complementaria y concluyó: ¿De qué sirve lanzar fuegos artificiales sin dirección, ni rumbo, en un cielo completamente vacío? El efecto es instantáneo, como espectacular, que, a los pocos minutos, se olvida. Así ocurre con los filmes con efectos especiales que carecen de un buen argumento. Y Ray Bradbury, como se puede ver con algunos filmes en la actualidad, tenía razón.

Jaime Perales Contreras es colaborador de Literal, Latin American Voices

An Interview with Friedrich Katz

"It is remarkable that the past influences Mexico, more than many other parts of the world”.

By Eduardo Estala Rojas*

Friedrich Katz (Vienna, Austria, 1927) is not only one of the most significant historians and anthropologists in the second half of the twentieth century, but also one of the most important archival researchers concerning the history of the Mexican Revolution.

Since he came to Mexico in 1940, he showed a special interest in the culture of Mexico, its language, customs, and history. Although at first he did not speak Spanish, he rapidly perceived the kind of situation that Mexico was living in those times, and realized what his professional calling was going to be.

Even though he has resided in Europe and in the city of Chicago for most of his life, all of his research has been related to different periods of Mexican history. He combines broad interpretations with a meticulous attention to details.

Actually, Friedrich Katz is a Morton D. Hull Distinguished Emeritus Professor of Latin American History at the University of Chicago. The “Katz Center for Mexican Studies” at this university is an acknowledgment of his professional work.

A GREAT PASSION FOR “EL CENTAURO DEL NORTE”

Friedrich Katz’ historical passion has been without any doubt the great personality of Doroteo Arango Arámbula, better known as Francisco Villa. His two-volumes book, “Pancho Villa”, (Era Editions, 1998), is one of the best biographies written about this historical and legendary figure of the twentieth century. This research work on Francisco Villa also examined other great figures of the history of Mexico such as Emiliano Zapata, Francisco I. Madero, and Porfirio Díaz.

During this interview, Dr. Friedrich Katz dealt with both Mexico’s history and his own life. He also mentioned some of the reasons that led him became a historian and an anthropologist of Mexico.

—Let’s talk about your arrival to Mexico in 1940 during the government of Lázaro Cárdenas del Río. What was your first impression of the country?

My first impression… I was thirteen years old. I did not speak Spanish and had never been in Mexico before. It seemed a completely strange country to me. I liked the palm trees and the houses. People seemed friendly but at the same time reserved. I can say that my first impression of the country was spontaneous and positive. Mexico was very different from Europe and the United States. Thanks to my father and above all to our Mexican friends who came to visit us, I very soon became fascinated by Mexico’s history.

One of my strongest impressions after I arrived in Mexico was the contrast between the deep pessimism that pervaded war torn Europe, and the profound optimism that was the hallmark of “Cardenista” Mexico. Lázaro Cárdenas had transformed and carried out profound social changes such as land reform without any violence. He had challenged some of the most powerful American business interests, its oil companies, and the U.S. government had taken no drastic reprisals. In contrast to Europe, Mexico was at peace. Although I was only thirteen years old and did not speak the language, I already shared the same optimistic perception about the future of the country.

—How did your interest in the mystical personages of the Mexican Revolution, such as Francisco Villa, Emiliano Zapata, and Francisco I. Madero arise?

Let’s see. First, I would say that my interest in the Mexican Revolution arose very early. In part, this was due to the fact that the generation that had participated in the revolution was very much alive, and I met many of them. Many of its veterans were in their fifties. Many of them had also participated in the “Cardenista” reform. People constantly wrote about revolutionary Mexico.

A second and more personal aspect of my interest in Mexico was the fact that my parents sent me to study at the “Liceo Franco-Mexicano” (a French-Mexican high school). We had lived in France and they wanted to make my school transition easier. I did not know a word in Spanish. French was spoken at this school, and we learned about France’s history. During the three Spanish class hours, we studied Spain’s history. Mexico’s history was not mentioned at all. I did not like that. I was opposed to it. This “feeling of opposition” inside me made me more interested in Mexico. So, I started talking to Mexicans about their history. I read whatever I could in regard the Mexican Revolution, the history of Mexico, and also its pre-Hispanic roots. Interest for Mexico’s evolution and its history played an increasing role in my life.

I was six years old when we had to leave Germany and escaped to France (I come from Austria but lived in Germany in 1933). The police came to look for my father who had written several articles against Hitler. The French government expelled us five years later because we were refugees. After this, we came to the United States, but we only had a temporary visa. In 1940 we arrived in Mexico, where my parents were granted political asylum. Finally, we felt safe. It is thus not surprising that I developed a great affection for Mexico.

All of these reasons led to my interest in Mexico and the great figures of its history. There were two aspects that specifically caused my particular interest in Francisco Villa. The first one is that Villa and Zapata were totally different from other important revolutionaries of the twentieth century. Lenin, Mao Tse Tung, and Ho Chi Min were intellectuals and leaders of political organizations. In contrast, Villa was semi-illiterate. As far as I know, he never attended any elementary school. Nevertheless, he was able to lead a sixty to eighty thousand-men army and also to transform his guerrilla army into a regular army. He was also able to administer the state of Chihuahua, gain popular support and the respect of the Wilson administration in the United States. How did this semi-illiterate individual achieve such successes? It cannot be said that he had had intellectual advisers that made all this possible. He did the most of it by himself.

The second reason for my interest in Villa is that he was the most controversial figure of the Mexican Revolution, even more than Zapata. People, especially in Chihuahua, either loved or hated him. There were very few neutrals. This fact also interested me. There is a third aspect that fascinated me. This is the “legend of Villa”. His legend not only exists in Mexico but also here in the United States. Villa is probably the best-known Mexican besides Moctezuma and Benito Juárez. One of the greatest challenges I faced was to separate history from legend. That was extremely difficult. On the one hand, Villa left no archive and only some memoirs. On the other hand, he liked his own legend. He also established a connection with Hollywood, which perpetuated these legends. This fact enormously intrigued me. Finally, I was also interested in the complex agrarian situation in Northern Mexico, which was intimately linked to the Villa movement.

— How did you organize your historical work about these persons and their lives? They are very revealing indeed. You show in most of your books not only different stages of the Mexican Revolution, but also compare them to historical processes in Latin America.

To better respond, I have to divide my answer in two parts: its general and theoretical aspects, and the sources I utilized. First, it was necessary to properly analyze the social problems that led to the revolution in a comparative perspective. I had to compare it to other revolutionary movements, in order to find similarities and differences between them.

Secondly, I had to consider the international scenario that influenced the revolutionary movement in Mexico. This was very important. For example, it can be said that the greatest changes in Mexico took place when the United States were involved in conflicts outside of the continent. Even when the United States were not directly involved in such conflicts yet, they were already indirectly implicated in them. The “Cardenista” reforms occurred when the Nazi menace was emerging in Europe. The government of the United States was worried over Nazi influence in Latin America. At that time, Mexico was the most anti-fascist country in Latin America, and Lázaro Cárdenas was its president. This is one reason why during his administration, the United States tolerated Mexico’s expropriation of United States oil companies. By looking at the international situation, it is easier to us understand the internal development of the Mexican Revolution.

In this context, my aim was to examine both Mexican and international sources. Villa left no papers, but a large part of his collaborators’ papers had been sold to libraries in the United States. One such source was constituted by the papers of one of his most important advisers and administrators, Silvestre Terrazas, which were sold to the Bancroft Library at the University of California in Berkeley. I also had to examine both reports from foreign diplomats and intelligence agents from the United States, France, Great Britain, Spain, Austria, Germany, Cuba, and Japan which forced me to carry out research in most of these countries.

—Mexican History is depicted in many novels. What do you think of them?

They are very important. Many of them such as the works of Carlos Fuentes and Mariano Azuela present a wonderful and realistic image of the Mexican Revolution.

—How would you define the relationship between the past and present in the historiography and social anthropology of Mexico?

It is remarkable that the past influences Mexico more than many other parts of the world including the United States. This is due to the fact that many people, until a short while ago, still continued to reside the same places where their families had lived. As a result, there was a family and regional historical tradition that went far beyond the description of the past in schools, books, movies, and the media. This family tradition is very important. It passed from generation to generation. In the United States, people change their residence every five or six years, moving from one place to another. Grandchildren have far less contacts with their grandparents and extended families.

Second, another fact that kept the memory of the revolution alive in people’s mind was that until it lost the presidency, the ruling “Partido Revolucionario Institucional, PRI”, considered the revolution a decisive part of its ideology. For example, every town has avenues bearing the names of revolutionary leaders such as Francisco I. Madero, Porfirio Díaz, or Francisco Villa. Their names have not being modified, or substituted by other names such as Victoriano Huerta for example. In contrast, in the former Soviet Union streets and cities named for revolutionary leaders were renamed. Two of the most important political parties in Mexico, the “Partido de la Revolución Democrática, PRD” and the “Partido Revolucionario Institucional, PRI”, keep affirming that they were the ones who consolidated the Mexican Revolution. In other words, the Mexican Revolution continues to envoy legitimacy in Mexico.

—Actually, Mexico is encountering different kind of problems (violence, drug trafficking, kidnappings). Some of them are very similar to those that occurred one hundred years ago, but within a cosmopolitan arena. What do you think of these challenges and how can they be overcome in this new stage in the history of Mexico?

Well, this is a very difficult problem. Some of the challenges that existed in 1910 are similar, while others are different. Unfortunately, two of them continue being the same. These are poverty and social inequality. The Mexican Revolution allowed the country to reach a period of stability that other Latin American countries did not have. Above all, unlike Mexico, so many Latin American countries turned into military dictatorships. In contrast to the situation that existed one hundred years ago, Mexico today is a democratic country, so that, substantial changes can be achieved through democratic means.

In addition, in 1810 and in 1910, Mexico was essentially a rural country. One of the main problems then was the political, economical, and personal power of the “latifundistas”, or large landowners. This problem does not exist today as it did before. What it exists today is a situation of misery and drug trafficking that did not exist before. These are very serious problems. The international situation of Mexico is different from what it was of one and two hundred years ago. During the nineteenth century, Mexico faced two major armed interventions, the war against the United States, and the invasion by France. Finally, Mexico’s educational level is far higher than it was one hundred years ago.

—In these moments, the festivities of the Centennial of the Mexican Revolution, and of the Bi-Centennial of the Mexican Independence are being organized. What do these celebrations mean to you?

As a historian, these festivities are of a tremendous importance for me due to the fact that all of my academic life has been related to the history of Mexico. Both celebrations are very significant for Mexico. In both cases, Mexico has a unique history. In South America, the Independence movements were largely borne by the middle classes. Obviously, in some places such as Venezuela, popular movements took place, but none of them can be compared to the great popular revolution lead by Hidalgo and Morelos. The Mexican Independence movement in 1810 was based on the popular classes and served their interests. The Mexican Revolution in 1910 also showed a tremendous and unusual participation of the popular classes. In my opinion, the main meaning of these events for the popular classes in Mexico today is that they should be aware of their own strength.“Through these celebrations, Mexican people should become more conscious of their own history, and of what the popular classes can do to transform their own country. Like other problems in Mexico, the tremendous poverty of so many people in Mexico played a major role on the outbreak of both the Independence Movement and the Mexican Revolution as well. Poverty continues to be a major problem for Mexico. This situation has not been resolved.

—Finally, the Mexican Independence movement began in 1810, and the Mexican Revolution in 1910. The Bi-Centennial celebration will be in 2010. It seems like every one hundred years, radical changes occur in Mexico. What changes will take place in 2010?

One great advantage of being a historian and not a politician is that we are only concerned about the past and do not have to predict the future. Mexico’s situation is very difficult, not only because of the problems mentioned before — delinquency, drugs, and social inequality — but also because of the global economical crisis that affects all countries in the world. I can only hope that in spite of all these obstacles, Mexico can progress and will resolve its greatest problem: its widespread poverty.

*Eduardo Estala Rojas is a Mexican writer, poet, and cultural journalist.

English Translation by Adriana Elizabeth Vera, from the Latin American History Program, Department of History, University of Chicago. Associate Member of the American Translators Association. Bachelor and Master Degree in Administration, ITESM, Mexico.


Photo by Luis F. Soto.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Jack Moriniere, Co Chairman of the Maecenas Group, talks to Literal

We continue with our series of interviews with the collectors of the upcoming exhibition at the The Museum of Fine Arts, Houston, Cosmopolitan Routes, Houston Collects Latin American Art curated by Gilbert Vicario. This time we had the opportunity to talk to Jack Moriniere, a long time art collector and the Co Chairman of the Maecenas group.

RM:Could you explain to Literal´s readers what the Latin Maecenas group is all about and what has been your role during all these years of its existence?

JM: The Latin Maecenas was founded at the Museum of Fine Arts-Houston in the year 2000 and originally chaired by a socially prominent lady from Venezuela. The original purpose was, and is today, to support the Latin American Art Department, at the MFA-H, founded by the very important curator Mari Carmen Ramirez. The funds raised thru this organization are dedicated to the purchase of art for the permanent collection of the MFA-H. I became Chairman of the group in 2002 and am currently Co Chairman. Its activities consist of lectures by and meetings with important Latin American artists, art trips to major cities throughout the world, art fairs, visiting museums and important private collections. Every two years the group conducts a gala and has raised a minimum of $4 million for the purchase of art. Members of the group have also contributed art valued art, for the permanent collection, with a value of well over $5 million. The group will celebrate its tenth year anniversary this year and this is the primary reason for having the upcoming exhibition Cosmopolitan Routes: Houston Collects Latin American Art. This organization currently has about 50 members is open to anyone who has an interest in Latin American Art and desires to further their knowledge of the subject.

Rose Mary Salum: What triggered the desire to collect art?

Jack Mounier: Not actually certain as I did not grow up in a home with original art. Possibly a general interest that finally became specific.

RM: When did you start your collection?

JM:This started while I was in college at Texas Christian University in Fort Worth, Texas. Guess that I have always had an interest in art; however, I met an amazing dealer in Fort Worth by the name of Electra Carlin. She dealt primarily with American artist; however, she represented one from Spain, living in the US, and a few from Mexico.

RM:Do you focus on one specific country, current, etc? Please, elaborate

JM:In the beginning there was not a specific emphasis on country only contemporary artist primarily non figurative. As I became more involved with the Museum of Fine Arts, Houston and its Latin American Collection I realized that I had previously collected a reasonable amount of art from Latin America. Now this is the primary focus of my collecting.

RM:What is the favorite piece of your collection and why?

JM:It is very difficult to single out one particular work of art; however, one of my favorites is a charcoal drawing from the “La Modelo Series” by Antonio Berni dated 1961. This very captivating partially clothed young woman is one this very important Argentinean artists better known works. It is a very pleasing work and one that I am proud to own.

RM:Tell us a nice story about one of your pieces?

JM:At least thirty years ago I was in Mexico City, on business, and happened to have a few minutes to go to an art gallery near my hotel. While there I discovered a small gouache by Francisco Toledo entitled “Bañista y Animal” dated 1971. The exciting thing about this purchase of work by a very important Mexican artist is that I possibly paid US $500 and it is now worth approximately US $20,000. Even though this is a very good return on my investment I like the work so much that I would never consider selling.

Top Image: Eclipses, 2008 by Pablo Vargas Lugo. Photo by Carolina Salomón
Bottom Image: Francisco Toledo

martes, 14 de septiembre de 2010

The Second Conversation with Bernard Arocha, one of the Collectors of "Cosmoplotian Routes: Houston Collects Latin American Art"

As part of its 10th anniversary The Museum of Fine Arts, Houston will bring an exhibit titled Cosmopolitan Routes: Houston Collects Latin American Art. The first interview was with collector Gail Adler. You can read that conversation here. Bernard and Mary Arocha are members of the Maecenas group which has helped in sponsoring the MFAH´s collection. As collectors themselves, they were very kind to share their views with Literal´s readers.

Rose Mary Salum: When did you start your collection?

Bernard Arocha: I started collecting in 1988.

RMS: What triggered the desire to collect art?

BA: A lifelong appreciation of art. I grew up in North New Jersey about 14 miles from NYC, so it was easy to visit MOMA.

RMS:Do you focus on one specific country, current, etc? International modern and contemporary art.

RMS:What is the favorite piece of your collection?

BA:This is a hard one, like which is your favorite child, but if I had to pick one it depends on the day, and how they behave. Well I guess the Chamberlain for the favorite sculpture.

RMS: Can you share with Literal´s readers a nice story about one of your pieces?

BA: I purchased this piece in auction, but I lost the bidding the first time, then a few years later, to my surprise it came up at auction a second time. Of course this time I would not let anyone overbid me.

RMS:What do you have in mind for your next acquisition?

BA:I do not know yet, I think it will be love at first sight!

Top Image: Untitled, 1998 by Guillermo Kuitca. Photo by Carolina Salomón

martes, 7 de septiembre de 2010

Cosmopolitan Routes: Houston Collects Latin American Art. A Series of Interviews With The Collectors


The Museum of Fine Arts, Houston celebrates the 10th anniversary of the establishment of the museum´s Latin American art department with this one of a kind exhibit. Literal interviewed its curator Gilbert Vicario and the dialog was published in Literal´s fall issue. We went beyond the curator and we will soon present our readers some conversations that we had with the collectors themselves. Today we talked with Gail Adler which piece by the Argentinean artist RES made it to our cover.

Rose Mary Salum: When did you start your collection?

Gail Adler: My husband has been collecting all his life. I joined him in his passion when we married.

RM: What triggered the desire to collect art?

GA:An appreciation for pleasing, interesting and creative work

RM:Do you focus on one specific country, current, etc?

GA:No

RM:What is the favorite piece of your collection?

GA:An Agnes Martin white painting with very fine graphic lines

RM:Tell us a nice story about one of your pieces?

GA:Livia Marin’s “Fictions of a Use”. When we entered a gallery in Santiago there were thousands of lipsticks in multicolors and each lipstick was carved into a different shape. My husband asked the gallery owner if we could buy 32 lipsticks. The gallery owner asked why? My husband answered that our son collects chess sets, and he would love to select one that looked like a bishop, a pawn, etc. The gallery owner then called the artist who lives in London to see if that was o.k. She thought it was a brilliant idea. Then we selected all the pieces in 4 colors. When we returned home we bought a chess board, and created an extraordinarily beautiful chess set!

RM:What do you have in mind for your next acquisition?

GA:Nothing in mind. We buy what we like when we see it.

Top Image: Chica Azul , 2006 by RES
Bottom Image: Livia Marin’s Fictions of a Use.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Elogio de la belleza atlética


Por Hans Ulrich Gumbrecht (Fragmento)
Katz Editores


La fascinación de cada aficionado
Si usted es el aficionado promedio de nuestro tiempo, uno más entre esos millones de personas que miran especialmente deportes de equipo durante muchas horas, semana tras semana y año tras año, entonces las imágenes que tengo en mi mente al comenzar este libro le resultarán conocidas; si es así, usted reconocerá los intensos sentimientos que tales imágenes despiertan. Piense en alguno de sus héroes: en Michael Jordan o Dirk Nowitzki, en Pelé, Diego Maradona, Franz Beckenbauer o Zinedine Zidane, piense en Joe Montana, Jerry Rice o Michael Vick.
Ahora, imagine que su héroe está en posesión del balón mientras el otro equipo lo marca y lo acosa. En la última fracción de segundo antes de perderlo, y con un jugador del equipo contrario literalmente en sus barbas, su héroe lanza el balón por el aire. De pronto, el mundo allí delante se pone a funcionar en cámara lenta y, aunque probablemente el balón se dirija hacia su posición en el estadio, usted, sin posibilidad de calcular la trayectoria, teme -con la nerviosa pasión de un apostador que ha puesto todo su dinero en un solo número- que un jugador del otro equipo lo intercepte. Pero al tiempo que el balón va describiendo esa curva inesperada ante sus ojos y comienza gradualmente a descender, un jugador de su equipo, cuya presencia usted no había notado, aparece de pronto, justo en el sitio donde el balón descenderá. Los dos movimientos -el del balón en el aire y el del jugador que usted recién ha descubierto corriendo en el campo- están convergiendo en una forma que comienza a desaparecer en cuanto se vuelve visible. El jugador de su equipo alcanza a controlar el balón. Apenas, pero lo logra. Y no bien controla el balón, elude la defensa del equipo rival y comienza a correr en una dirección que nadie (ni siquiera usted mismo, por supuesto) podía haber previsto. Por un segundo, usted siente que el fuego de los ojos del jugador enciende los suyos. Entre esos movimientos, entre la mirada de los ojos del jugador y su propia percepción, el mundo, que lo absorbe, vuelve a su velocidad habitual, y usted ahora es capaz de respirar profundamente, con su pecho a punto de estallar de orgullo, alivio y entusiasmo, todo al mismo tiempo, por la belleza de la jugada que ya ha desaparecido y no se repetirá nunca más en tiempo real. El estadio ruge -no hay otra palabra- con otras 50.000 voces que ponen una poderosa música de fondo a la ola de alegría y vida en la que usted está sumergido. Horas más tarde, mientras camina del estadio a su coche, con el aire fresco del atardecer, cansado como nunca antes en la semana, usted recordará aquel momento del partido como uno de compacta felicidad. De nuevo, y ahora sin ninguna tensión, la belleza de la jugada llenará su pecho y acelerará el latido de su corazón. En el recuerdo, puede ver, una vez más, la forma de la jugada y, al tratar de retenerla, un impulso corre por sus músculos como si tomara cuerpo en usted aquello que sus héroes hicieron una hora antes.

*

A veces, recuerdo el primer partido de la National Hockey League, al que asistí, allá por 1988, cuando aún era joven. Fue en el Forum de Montreal, un edificio aparentemente sin ningún interés, situado en alguna parte entre el centro y la periferia de esa ciudad, un edificio al que, sin embargo, los verdaderos fanáticos de ese deporte acostumbran llamar "el santuario del hockey". Un fuerte olor a nicotina de mejores tiempos "preecológicos" no había abandonado el laberíntico interior del Forum, que estaba hecho de escaleras mecánicas, genéricos puestos de venta, curvas escalinatas y espacios extrañamente amplios, que se sentían vacíos, incluso, cuando estaban llenos de espectadores, durante los intervalos. Sus paredes marrones desplegaban una infinidad de fotos con formaciones olvidadas hacía mucho tiempo, héroes de los Canadiens locales. Aquella noche, precisamente los Canadiens enfrentaban a sus archirrivales, los Boston Bruins. Recuerdo que el juego terminó con un empate 3 a 3, y con una pelea sangrienta entre los jugadores de ambos equipos. Años más tarde, leí el nombre de uno de ellos en un titular de la sección deportiva del New York Times: había sido relegado a ligas menores, y se había suicidado, unos pocos meses más tarde, en un motel de Dakota del Norte. La única entrada que había sido capaz de comprar fuera del estadio, ilegalmente, por supuesto (pues las entradas para los partidos de los Canadiens siempre estaban completamente agotadas por aquellos años), sólo daba derecho a ver el partido de pie, lo cual, incluso entonces, era algo muy excepcional en un estadio de hockey; y por buenas razones, ya que, desde esa posición, era casi imposible seguir las trayectorias que, rápidas como el relámpago, hacía el disco sobre el hielo. De modo que me concentré en el guardameta del equipo de Montreal que, según me habían dicho, era muy joven (cosa difícil de advertir bajo el casco y el grotescamente almohadillado uniforme que usaba), muy talentoso y claramente el preferido de la bulliciosa multitud. Lo que me fascinó inmediatamente fue el tic nervioso del guardameta: éste apenas mantenía su cabeza sobre las almohadillas protectoras de sus hombros, como lo hacen a veces las tortugas cuando se despiertan de su sueño. Pero, a diferencia de todas las tortugas que había visto, el joven guardameta movía su cabeza y su barbilla todo el tiempo hacia arriba rítmicamente, como si tratase de colocar en su sitio algún hueso desarticulado. Aunque este movimiento lo hacía parecer víctima de un colapso nervioso, y una víctima fácil para los atacantes de los Boston Bruins, las reacciones del guardameta eran sorprendentes. Estaban, literalmente, más allá de lo que cualquiera podía creer. En su guante, capturaba discos que habían sido disparados a máxima potencia desde una distancia de seis o siete metros como si los hubiese estado esperando desde el inicio del juego, con una calma rayana en el desprecio, que suspendía por varios segundos los movimientos de su cabeza. Ningún ataque rápido -y los ataques rápidos en el hockey sobre hielo son de veras rápidos- parecía impresionarle, mientras su mirada ponía inseguros a los atacantes rivales. Y, si era necesario, volvía inaccesible el disco, enterrándolo debajo de su gran cuerpo almohadillado. El nombre del guardameta era Patrick Roy, y el joven héroe del Forum de Montreal llegaría a ser, durante la década de 1990, uno de los más grandes (y más controvertidos) jugadores de hockey de todos los tiempos.